16 de diciembre, Oración de 5:00 p.m.

La reciprocidad de la Iglesia por lo provisto por el Apóstol de Dios
Dando testimonio de su Elección

GUADALAJARA, Jal. México. 17 de diciembre de 2018. (Berea Internacional). — El pueblo santo de Dios se alegra en alabar a su creador. Es una grande bendición el poder acercarse a Dios y llevarle un presente espiritual y la Iglesia de Jesucristo se esmera en manifestarle a Dios la gratitud que hay en ellos por todos los favores recibidos. Bendito y alabado sea el santo y dulce nombre de Dios.

Punto de doctrina

Creí por lo tanto hablé: Los que han creído en la Elección, no pueden permanecer callados, sino que dan testimonio de la obra que Dios hace en sus corazones. Aquel 14 de diciembre Dios manifestó a su pueblo a quien él había elegido para dirigir a su Iglesia. En reciprocidad el que es miembro del cuerpo de Cristo, anuncia en todas partes que en esta Iglesia hay Apóstol de Dios.

Porque Dios me es testigo de cuánto os amo: El Apóstol de Dios ama a su pueblo, y su pueblo también lo ama a él. Él nos ha dado un ejemplo de trabajo, de esfuerzo y sacrificio. Si hay reciprocidad en su Iglesia también se tiene dar lo mismo que se recibe, se tiene que ser participantes de la bendición espiritual. Para el que es participante de la bendición de Dios hay un galardón. Para que haya triunfo tiene que haber un trabajo, un esfuerzo. Para cosechar primero es necesario sembrar.

En el corazón del Apóstol está su iglesia, y en el corazón de la Iglesia está el Apóstol. El siervo de Dios trabaja, predica, enseña, da a conocer el camino hacia la vida eterna. Por lo tanto, la Iglesia tiene el deber de trabajar, dar testimonio de que hay salvación en la tierra, enseñar a los que no conocen la Elección. Reciprocidad es compromiso hacia el que da tanto a su pueblo.