Agenda Apostólica

Con la visita a los hermanos de la colonia Garza Leal, el Apóstol Naasón Joaquín se despide de Tamaulipas

By febrero 4, 2019 febrero 15th, 2019 No Comments

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El lunes 4 de enero, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, luego de visitar esta mañana a los hermanos de la Iglesias de Altamira —colonias Primavera y Mata del Abra— y Ciudad Madero —colonia Heriberto Kehoe—, concluyó su periplo pastoral en la Iglesia de Tampico, colonia Garza Leal.

Cabe destacar que tanto en la presentación apostólica que tuvo lugar en el «Centro de Convenciones Expo Tampico» —el día anterior—, así como las visitas a las iglesias de Tampico, Altamira y Ciudad Madero, se enmarcan en el inicio de la Decimoquinta Etapa de su Primera Gira Universal por las iglesias de El Caribe. En Tamaulipas, pues, inició formalmente el periplo apostólico internacional.

El reloj marcaba la 2:01 de la tarde cuando, acompañado de su esposa, la hermana Alma Zamora, arribó al templo ubicado en la calle Francisco T. Villarreal n. 226, colonia Garza Leal. La parte exterior de la Casa de Oración lucía pletórica de hermanos —hombres, mujeres y niños—, quienes desde temprana hora esperaban el anhelado momento de recibir al insigne visitante y darle la mas cordial de las bienvenidas.

A esta valla humana, se sumaron decenas de visitas quienes, al paso del Mensajero del Evangelio eterno, se acercaron para saludarlo y expresarle su adhesión filial. El hermano D.E. Alfredo Ortiz, ministro de la colonia Garza Leal, invitó a pasar a la mesa al insigne visitante, junto con sus acompañantes.

De la Iglesia La Luz del Mundo saldrá el cambio para México y el mundo

En otro momento, mencionó que ya pasó la época de los cultos en los templos. A partir del inicio de su ministerio —hace cuatro años y dos meses—, las jornadas de evangelización, los servicios, los bautismos y el culto religioso ha salido a las calles, plazas, malecones y centros históricos de los poblados y ciudades en México y el extranjero. «A eso nos mandó el Señor: a ser luz del mundo. A brillar en medio de ellos», expresó.

Los resultados de estas jornadas no pasan desapercibidos para nadie: la Iglesia La Luz del Mundo ha crecido de manera extraordinaria —exponencial—, y ahora, en la nueva era apostólica, la Iglesia se encuentra establecida en Alemania, Bélgica y Polonia (Europa), así como en Gabón, Guinea Ecuatorial, Sao Tome y Príncipe, Mozambique y Sudáfrica (África). Los hermanos que abrazaron la fe en estos países, son nativos.

Cada día, un sector de la sociedad se va convirtiendo a la Iglesia, quien ha trabajado con esmero en la predicación del Evangelio de Jesucristo: «Actualmente, la Iglesia del Señor es estimada. Ha quedado posicionada en un lugar importante dentro de la sociedad. Aunque nosotros estamos convencidos de nuestros principios y valores; la sociedad cada día comprueba que la Iglesia La Luz del Mundo es la única opción ante el descontento y descomposición social. En ella hay paz, bendición, comunión, prosperidad y esperanza de vida eterna: de la Iglesia del Señor saldrá el cambio para México y el mundo».

El Pueblo de Dios: santo, justo y único

En otro momento, en relación con las descalificaciones de quienes no nos conocen, expresó: «No hay publicidad mala o buena. Simplemente hay publicidad. A nosotros nos corresponde dar nuestro testimonio. Los detractores nos difaman, pero cuando las personas de buena voluntad se acercan y nos conocen, la mayoría de ellos se quedan en la Iglesia… Ellos atestiguan de manera personal la alegría de un Pueblo: los hermanos lloran, cantan, predican, viven felices junto con sus familias…

«A mí me llena de mucho orgullo la Iglesia. A través de los tiempos, hablando de la Época de los Apóstoles de la Restauración, los sufrimientos, luchas y dedicación de los Apóstoles Aarón y Samuel no fueron en vano… El Hermano Aarón, de la nada estableció el inicio de la Iglesia… El Apóstol Samuel, a luchar para que la Iglesia sea aceptada en la sociedad y sea respetada. Y lo logró. Cuando el durmió (8 de diciembre de 2014), ya no eran los tiempos de 1964. La Iglesia ya era aceptada por la sociedad. Ver todo lo que ha costado esta Restauración nos tiene que llenar de orgullo. Una Iglesia que se ha sabido mantener fiel, y el Pueblo de Dios es un Pueblo santo, justo y único».

En este tenor, mencionó: «El ser miembro de la Iglesia de Jesucristo, es una pertenencia que el Señor nos da. Solo el que no conoce a Dios no lo alcanza a comprender. Hay quien se escandaliza por las manifestaciones de reconocimiento de la Iglesia del Señor al Apóstol de Jesucristo. ¡Y es tan fácil que es entenderlo! Cuando Moisés subió al monte a orar, y vio que el Pueblo se desviaba, le dijo: ‘Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido’ (Éxodo 32:7). ¿Por qué Dios le dice a Moisés que era su Pueblo? Porque es un derecho y pertenencia que Dios da a sus Siervos en el momento en que ellos administran. Respecto de Aarón, le dijo Dios a Moisés: ‘Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios’ (Éxodo 4:16).

«Es un lugar que Dios da a sus Siervos. Moisés no era Dios, pero estaba en lugar de Dios. Cuando quiso Israel apelar al derecho de hablar directamente con Dios, y Él se muestra ante ellos y se llenan de temor de muerte: ‘Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos’» (Éxodo 20:19). Porque Dios quería que fuera a través de su Siervo Moisés».

Despedida

Luego de despedirse de sus colaboradores, salió de la casa pastoral y se dirigió a los hermanos que deseaban contemplarle. En el exterior del templo y la calle, las expresiones de júbilo y algarabía espiritual se manifestaba por doquier: «Dios lo bendiga, Varón de Dios», «Bendito el que viene en el nombre del Señor», «Bienvenido, Apóstol de Jesucristo», «Tampico le ama»… «Pronto regresaré a esta ciudad. Mientras tanto, Dios les siga prosperando, hermanos», expresó el Apóstol de Jesucristo., mientras una sonrisa esbozaba su rostro.

El reloj marcaba las 3: 47 de la tarde cuando se despidió de los hermanos de la colonia Garza Leal y de la iglesia de Tamaulipas. Su destino siguiente: las iglesias asentadas en las islas del Caribe, epicentro de la Decimoquinta Etapa de su Primera Gira Universal.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.