Agenda Apostólica

“En la Iglesia del Señor solamente hay un pensamiento, que es el de Dios…”

By enero 13, 2019 enero 16th, 2019 No Comments

“En la Iglesia del Señor solamente hay un pensamiento, que es el de Dios; y que Dios, a través de su espíritu, en sus hijos, engendra esta hermosa fe para obedecer una sola palabra” — Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García

(Berea Internacional) — La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad: La Luz del Mundo en la colonia Hermosa Provincia de esta ciudad; tuvo la bendición de escuchar el consejo del Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, al término de la dominical, desde el balcón de la casa apostólica. Todos los hermanos reunidos en el templo sede internacional y quienes se encontraban acomodados en la Glorieta Central y las calles adyacentes al templo, pudieron disfrutar y gozarse en la alegría de escuchar unas palabras del que Dios ha elegido.

El Apóstol de Jesucristo dio un consejo a toda la Iglesia, puntualizando acerca del cuidado que, cada uno de los hermanos, debe tener de su condición espiritual y material; ya que cada uno representa el templo del Espíritu del Señor aquí en la tierra. En su consejo expresó: “Aún en nuestra prosperidad, también somos ejemplo ante el mundo, porque tienen un muy buen concepto de cada uno de nosotros. Sabemos que en los grupos sociales o colectivos hay diferentes mentalidades, en la Iglesia del Señor solamente hay un pensamiento, que es el de Dios; y que Dios, a través de su espíritu, en sus hijos, engendra esta hermosa fe para obedecer una sola palabra.

Iniciamos el año y su hermano a incitado a los médicos, nutriólogos, especialistas de la salud y en educación física de la Iglesia para que transmitan a todos nosotros la cultura de la alimentación sana, la de vivir en salud, en ejercitación; si bien es cierto, no nos aferramos a este mundo, porque somos peregrinos, pero el Señor nos prestó este cuerpo para que sea templo del Espíritu Santo en el tiempo que Dios nos permita vivir; por lo que aprenderemos a cuidar de este templo; y así como cuidamos la casa de oración y por grupos se le da mantenimiento y aseo; con el fin de que siempre se vea hermoso, para que cuando vengan los hermanos a adorar a Dios sea un lugar digno para que todos podamos servir a Dios.

Todos amamos nuestro templo, porque es aquí donde nos reunimos para alabar a Dios; cuánto más debemos amar este cuerpo, porque esta casa de oración es nuestro, es donde nos reunimos nosotros para adorar a Dios, pero este templo es de Dios, donde verdaderamente Dios viene a manifestarse”. El Apóstol del Señor habló de que en nuestra cultura y en la sociedad donde crecimos muchos de nosotros, no se nos instruyó en la cultura de la sana alimentación y sufrimos problemas consecuentes del sobrepeso que se tiene; pero recomendó que por nuestra salud y para servir de mejor forma a Dios, todos trataremos de cuidar nuestra salud con una vida sana.

El Siervo de Dios externó: “Aún en estas cuestiones humanas y materiales, nosotros debemos ser ejemplo para el mundo”. Aclaró que a nadie se les está exigiendo que se someta a un programa de esta índole por la fuerza; sino que por la libertad y la conciencia que se enseña en la Iglesia; se busque la forma de mejorar la salud para beneficio de cada uno. Y agregó: “Entendamos que este cuerpo es el vaso que Dios nos permite para transitar por este mundo y es el templo del Espíritu Santo; y como santo, debe ser tratado. Les he puesto médicos y especialistas de la alimentación y del condicionamiento físico, para que nos enseñen; porque aún en esto debe haber instrucción y conocimiento para que no lo hagamos por nuestro propio pensamiento y vayamos a perjudicar nuestro cuerpo.

Debemos cambiar, aún quienes ya estén mayores; porque lo más importante de esto, es que las nuevas generaciones, crecerán con esta cultura, de tener una mejor alimentación y comprender que lo hacen, más que por verse bien, cuidar de este cuerpo que es de nuestro Dios; porque Él lo convirtió en un lugar santísimo, porque Dios viene a morar en nosotros. Algunos pensarán en que el apóstol Pablo decía que el ejercicio para nada es provechoso, pero acordémonos que eran otros tiempos y otras circunstancias, situaciones muy diferentes a las de hoy en día. Hoy no somos perseguidos, no somos grupos pequeños que nos escondemos en las casas de oración; hoy somos libres, a diferencia de la Iglesia primitiva.

Hoy la sociedad nos respeta, tenemos grandes y hermosos templos donde nos congregamos, hoy podemos decir que somos uno en lo humano en lo místico y somos respetados y admirados por la sociedad. El apóstol Samuel Joaquín nos animó a superarnos en estudios y aún en el ámbito empresarial; así que las circunstancias son diferentes a los tiempos del apóstol Pablo y hoy nos toca vivir tiempos de libertad y respeto; y aún en lo humano seremos admirados por el mundo, y no como un colectivo, sino como la Iglesia de Cristo, la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad; aún en esto sabremos dar ejemplo en el nombre del Señor.

Iglesia de Guadalajara, ¡qué feliz he estado con vosotros en estos días! ¡Qué hermoso es contemplar este cuartel general, que también sois el ejemplo para toda la iglesia esparcida por el mundo… Con nosotros está vuestro Dios, ese ser que nos llena de vida, de amor, de bendiciones, de prosperidad. Ese ser que nos mueve, la forma que nos ha dado ha sido lo mejor… la Iglesia del Señor no se mueve por diferentes cabezas ni ideologías o pensamientos; aquí seguimos solamente la voluntad de Dios.

En unos días más, tu hermano partirá a la gira por el Caribe, estaré unos días más con ustedes, me despido de este lugar diciéndoles: Aunque yo me vaya, mi espíritu se quedará con vosotros para que sigáis adelante, para que sigáis sirviendo al Señor y siendo ejemplo para el mundo; y que Dios siga cumpliendo en vosotros, y en toda la Iglesia Universal sus promesas. ¡Dios los bendiga! ¡Dios les prospere! Y a seguir adelante huestes de la fe. ¡Dios sea con ustedes!”.