En Matamoros hay gozo sin fin; los valientes de Benito Juárez, ¡muy firmes!

MATAMOROS, Tamps. (Berea Internacional) — El Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García pasó también a la Casa de Oración de los hermanos de la Colonia Benito Juárez; el Manto de la Elección cubrió por completo el Templo; y las y los Santos que aquí se congregan se gozaron sin fin cuando el Enviado de Dios les recordó el pasaje bíblico de Sadrac Mesac y Abednego.

Todas las Casas de Oración donde se ha presentado el Gran Apóstol del Señor en La Nueva Era, han sido escenario de libertad y gozo espiritual, pero aquí en la Benito Juárez las hermanas y hermanos no cerraron un segundo sus bocas; no cesaron de alzar sus manos; sus ojos eran nubes cargadas de lágrimas de felicidad, y sus almas estaban abiertas para Recibir como al mismo Jesucristo, al Siervo del Señor Naasón Joaquín.

Es que Matamoros ama con todo a La Elección y a ellos el Embajador del Reino de los Cielos les entregó su amor en el corazón y en sus manos.

Primero, externó su alegría por estar con ellos y les proclamó que era hermoso ver cómo Dios ha prosperado este lugar de Matamoros.

Se refirió entonces a la forma en la que Dios prospera a su pueblo y citó el caso de Sadrac, Mesac y Abednego, quienes habían sido llenados de sabiduría por Dios y gozaban del aprecio del Rey.

Pero sus enemigos conspiraron contra ellos, quisieron usar como arma su rechazo a inclinarse ante la estatua que el Rey quería imponer, quisieron destruirlos y no pudieron ni lanzando lanzándolos al foso de los leones.

Hoy, resaltó el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad La Luz del Mundo, ha logrado un lugar de respeto, de cariño, un lugar honorable para la sociedad, pero hay gente que quiere detener nuestra obra, nuestra evangelización. Y no es porque seamos malas personas, sino porque los hijos de Satanás se llenan de celos.

Pero el Enviado de Dios dijo a los hermanos de Matamoros que si aquellos 3 jóvenes confiaban en su Dios, que era un Dios vivo, poderoso, aquel Dios hoy está con nosotros.

Por tanto, los instó a no hacer caso. Dios, les subrayó, le ha dado una promesa y una encomienda por lo que aquí en la Benito Juárez les garantizó que quienes se congregan con nosotros no son todos los que se van a convertir.

Finalmente, les ilustró: Si Dios es con nosotros, ¿quién será contra nosotros? Así es que cada vez que prediquen, recordó, el ángel de Jehová les acompañará.

Matamoros también ha amado La Elección. Recibió al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, recibió así a Jesucristo y con ello, recibió a quien envió al Salvador.

¡Gloria al Señor!