Con amor y la Obra perfecta de Dios, la iglesia de Los Cangrejos, en Cabo San Lucas

 La iglesia de Los Cangrejos, en Cabo San Lucas, preparados para recibir al Padre de la fe

(Coordinación de Crónica Apostólica, 17 de noviembre de 2018) El pequeño grupo de hermanos de la iglesia La Luz del Mundo asentada en Cabo San Lucas, BCS, en la colonia Los Cangrejos, ayer se vistió de gloria con la bendita presencia del Apóstol de Jesucristo, que este día realizaba la tercera visita de su agenda de trabajo del viernes 18, en la recta final de la Decimocuarta etapa de su Gira universal, que concluirá con su magna presentación, la mañana del domingo 18 de noviembre, en el centro de convenciones de San José del Cabo, en donde se espera la presencia de más de 2000 feligreses, que de las 8 iglesias de Baja California Sur acudirán a escuchar el mensaje apostólico.

Los hermanos aguardaban el grato momento de recibir al Apóstol de Jesucristo de la Nueva era; que en cumplimiento a su promesa de ir a visitar a las iglesias, e ir a donde estuvieran dos o más congregados en el nombre de Jesucristo, visitó este grupo de almas sencillas, cuya iglesia se conformó de una Misión de la Colona 4 de Marzo de Cabo San Lucas. Por ello es una casita de oración erigida por este grupo relativamente nuevo de hermanos que se constituyó hace dos años; pero con el amor y la Obra perfecta de Dios, se prepararon para recibir al Padre de la fe, hermosearon el templo, el ministerio y amueblaron un aposento, por si el Apóstol deseaba descansar; pero sobre todo prepararon su corazón para recibirle.

Cuando llegó se hallaban en el interior del templo entonando alabanzas de loor a Dios, por la bendición que tendrían; incluso algunos de ellos estaban acompañados de algún invitado que también deseaba conocer y escuchar al insigne visitante, al igual que el grupo menor a una centena de hermanos, que se dio cita en la Casa de oración recién acondicionada.

El Apóstol del Señor, al descender de su vehículo fue saludado por el ministro responsable de la iglesia de ese lugar, el hermano Raymundo Blas de La Cruz. En el atrio, como en todas las iglesias visitadas en esta etapa, también una valla de niños y niñas aguardaban al visitante anhelado, quien los bendijo a su paso al interior del templecito; pero el hombre de Dios, en su visión espiritual vio el crecimiento que Dios les dará a ese lugar. Por ello al llegar al ministerio expresó: “Qué alegría hermanos es contemplar el crecimiento que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros; Los Cabos ha sido una ciudad que turísticamente se ha desarrollado y sigue creciendo, pero qué bonito es venir a contemplar también una iglesia que al igual que esta bella ciudad sigue creciendo, se sigue multiplicando, seguimos viendo que Dios sigue estando con nosotros.”

Si bien es cierto, que ahora su visita fue para dejarles un mensaje de vida eterna, que les fortalezca la fe, al verles recordó que le tocó ir a este lugar hace unos años, cuando hubo aquel desastre natural del huracán y el Apóstol Samuel lo había enviado a ayudar a los damnificados y que precisamente el hermano Naasón fue comisionado para llevarles esa ayuda. Para su sorpresa, de hace 4 años en que apenas era un grupito de almas, que perseveran en la iglesia, vio que ha crecido; de lo que se alegró el Apóstol de Jesucristo al ver cómo Dios los ha multiplicado y bendecido, porque sabe que han confiado en su promesa; por lo que agregó: “Esto hermanos, no termina aquí, también a mí como al Apóstol Samuel, Dios me dio una palabra, una promesa, y esa promesa fue: si hoy ves grande este pueblo, yo lo voy a multiplicar…”

Puntualizó que Dios está cumpliendo su promesa, porque es veraz y lo seguirá siendo, si la iglesia de Los Cangrejos cumple su encomienda de echar las redes de nuevo y predicarles a los vecinos, familiares y amigos. A fin que el Dios todopoderoso escuche y conteste las peticiones de los hermanos que atiendan a esta encomienda, les pidió que lo acompañaran a orar, para que Dios los bendijera y prosperara.

Ya de rodillas, tanto el Apóstol como la iglesia, fueron bendecidos por el alto Dios, que derramó su gracia y amor recibiendo el presente, en franco coloquio con sus hijos y tras saborear la confortación. Ya de pie, el representante de Jesucristo les prometió volver muy pronto y de nuevo a ese lugar, que está seguro Dios multiplicará.

De despidió invitándoles a acompañarle el domingo en el Centro de convenciones de San José del Cabo y los comprometió a llevar cada uno una visita, familiar o amigo. Al retirarse se despedía de la iglesita ciñendo sus brazos y enviándoles un ósculo de amor.