“Iglesia de Sonora: compañera de lucha de la Elección”: Apóstol Naasón Joaquín

(Coordinación de Crónica Apostólica) — “Os abrazo y os bendigo, que la paz de Dios more en vuestro corazón! en Sonora floreces como oasis en el desierto y al verte percibo el olor del conocimiento de Dios en ti”. Emotiva salutación, con la que el Embajador del Reino de los cielos Naasón Joaquín García reconoció el ahora de la bendición de Dios, en los más de 5000 hermanos del estado de Sonora, que acudieron a su Presentación apostólica; connotado evento que tuvo lugar esta mañana del jueves, en el Expo Forum de Hermosillo, en donde anticipadamente los coros de Arizona y de Sonora estuvieron encendiendo el fuego espiritual de los congregados, entonando marciales cánticos de reconocimiento a la Obra perfecta de Dios, en el corazón de la iglesia.

A las 10:00 horas dio inicio el espacio de consagración que presidió el ministro Samuel Díaz Soriano, Pastor en la iglesia de El Salvador y después de la lectura del Salmo 115, en que la grey se disponía a orar por el Ungido de Dios, el Amado del Señor ingresó al recinto, la iglesia lo recibió entonando el himno “Como la aurora” y después de la oración en la que el Apóstol de Jesucristo depositó en Dios la gloria, la iglesia anfitriona entonó un cántico de bienvenida interpretado con evidente convicción:

“Damos gloria Jesucristo porque ya nos concedió, que llegara nuestro tiempo, para recibirle a usted… Hoy Sonora le recibe, nuestro tiempo se llegó, ya deseábamos tenerle, nuestro Dios nos concedió, le miramos cual gigante poderoso en la Elección, pues mi Dios lo ha enviado para nuestra salvación.”

De igual manera, el Pastor José Oreste Sánchez, le dirigió un mensaje a nombre de la iglesia de esta entidad. Recordó que desde hace 60 años fueron redimidos para el Señor, al ser conquistados voluntariamente por el Evangelio de Jesucristo, predicado por un Siervo de Dios, que trae la doctrina del primer siglo de la era cristiana. A diferencia de los conquistadores de la región, que hace más de 500 años sometieron con la espada y la cruz, a las etnias de los Guarigios, Mayos, Yaquis, Pimos, Seris, Cucapás y Pápagos; actualmente grupos de indígenas con mayor rezago en el país, porque los españoles conquistadores los vinieron a despojar de sus riquezas obligándolos a abrazar una doctrina errónea, que los misioneros les impusieron sin evangelización; mas hoy ha venido el Embajador de Jesucristo, cuya palabra viva los ha vencido con el evangelio y la verdad de Cristo sembrando una cultura de superación humana, laboral, académica y emprendedora para el bien espiritual, que ante todo forja una conciencia de responsabilidad cristiana para actuar con rectitud y honestidad.”

El Ungido de Jehová agradeció la deferencia y correspondió a las manifestaciones de adhesión a su Ministerio reiterando a la Iglesia de Sonora que también para él eran de gran estima, porque les conocía, anduvo entre ellos y organizó foros en defensa de las libertades de la iglesia, siendo pastor de la Jurisdicción Norte. Lamentó no poder aceptar las invitaciones que le hacen para que conozca los atractivos de la ciudad, pues como hombre de Dios, le apremia la solicitud de las iglesias que todavía lo esperan en Canadá, en Europa, en algunos lugares de Estados Unidos y de México; así que no es descortesía, “…yo vengo buscando vuestro corazón para Dios que quiso revelar a su hijo en mí”. Presente que lo alegraba al ver la unidad de la iglesia, que identificó como el sello de su apostolado y agregó: “Hermosa responsabilidad que me insta a procurar el bienestar de los hijos de Dios, a mejorar la infraestructura de los templos, a promover la superación integral preparando a los ministros, animando a los jóvenes a sumarse a la evangelización, atendiendo a los niños, preparando profesionistas y empresarios y a transformar el corazón de la feligresía, con el mensaje de salud y de perdón, este es el ministerio que Dios me ha dado…”, distinción con la que ahora visita a la iglesia de Sonora; grey que calificó de compañera de lucha con la Elección y parte de la historia de la iglesia de Dios.

 

El libre albedrío es la libertad de conciencia y uno de los dones más preciados de Dios al hombre

Para anclar esa confianza espiritual en los congregados, incluso en las numerosas visitas que acudieron a escucharle, los invitó a entonar con alegría y comprensión, el himno “Israel es una iglesia potente”, y aunque reconoce que su presencia les trae consuelo y paz, como en todas sus presentaciones, también a ellos les llevó un mensaje que Dios puso en sus labios, para mayor discernimiento de la enseñanza que dejó en la iglesia de Chihuahua. Esta vez, además de recapitular el tema del camino a la vida eterna, que se asume con el libre albedrío, profundizó en la diferencia entre éste y la obediencia aclarando que mientras que: “el libre albedrío es la libertad de conciencia y uno de los dones más amplios otorgado por Dios al hombre, que consiste en dotar su ser de la facultad para decidir, es un poder para que el hombre ejerza su voluntad, viva su presente, forje su futuro y determinar su existencia. Es además una facultad para elegir qué hacer o qué no hacer, una demostración que Dios no actúa forzando a nadie…” (Véase Génesis cap. 2:16)

Respecto a la razón que tuvo Dios para dotar de libre albedrío al hombre, destacó que Dios quiso que el hombre le amara voluntariamente en gratitud de haberle dado todo y por obediencia, porque lo creó perfecto y para que viviera en comunión con su Creador, con quien platicaba y vivía en perfección obedeciendo a Dios; pero el Amo del universo quiso ponerle una prohibición a la pareja, justamente para que decidiera servirle; que al prohibirles que comiesen del árbol de la ciencia del bien y del mal, Dios les presenta una segunda opción: servirle sin Ley o con una prohibición. Cuando Dios lo coloca en la disyuntiva, el hombre dejó de cumplir por obediencia y a cuestionar lo que le había dado Dios, además retó a Dios al aliarse con el enemigo, lo que desató el enojo del Padre, que desencantado los expulsó del paraíso, porque “pudiendo el hombre servir a Dios de corazón, olvidaron todo lo que les daba y obedecieron al que nada le debían…”.

Mencionó que en el mundo hay hombres que sirven a Dios sin ley, solo porque creen que es lo correcto, como Cornelio, que en su conciencia actuaba rectamente y sus obras llegaron al cielo para memoria de Dios, mas no para salvación, tanto que fue necesario que fuera con el Apóstol para que le dijera qué tenía que hacer para salvarse. De ahí que Dios al final de los tiempos, juzgará al hombre conforme al Evangelio de Jesucristo, como leemos en Romanos 2:14 y 15, no según la conciencia del hombre, incluso en los gentiles que no tienen ley y hacen las obras de la Ley, Dios juzgará los secretos del hombre conforme el Evangelio de Jesucristo.

La iglesia presente asentía con reiterados amén, cuando el Interlocutor diáfano del Evangelio puntualizó que: “Dios tiene poder para obligarnos a servirle, pero le plació darnos el libre albedrío, para que el hombre tenga la facultad o el poder para decidir mostrando la obra y la ley escrita en sus corazones; de lo cual da testimonio su conciencia, que acusa o da razonamientos y que no juzga según el criterio de las personas.” Agregó que incluso siendo asertivos en algunos casos, no siempre se hace lo que a Dios le agrada, que ciertamente Dios da la potestad de elegir y como se lee en Deuteronomio, capítulo 30: 19 “Pone al alcance del hombre la bendición o la maldición: “escoge pues la vida”. Él aconseja, no ordena; lo que lleva a una falsa confianza, cuando se comete una acción que ofende a Dios, o una buena obra y el hombre cree agradar a Dios con ello sujetando su juicio a sus propios razonamientos; en donde por el ejercicio del libre albedrío, se impone la ley como cada quien piense que es correcto, según los intereses o el criterio propio. Para ejemplo mencionó a Israel, cuyos sacerdotes tergiversaban la Ley por intereses mezquinos; comportamiento por el que el Señor los acusa cuestionándolos: ¿Cómo dicen ustedes que cumplen la ley?, si la ley manda que honren a su padre a su madre y ustedes cuando llega ayuda económica para los padres, ustedes la recogen y la declaran consagrada a Dios, invalidando con ello, la Ley y precisamente los que la enseñaban.

En este tenor el Apóstol de Dios mencionó que: “El día que Dios juzgará a la humanidad, los secretos de los hombres serán juzgados, no conforme a sus conciencias y razonamientos personales, sino conforme al evangelio.” Por lo cual alertó a la audiencia, a no creer que se salvarán sólo por hacer lo que les dicte la conciencia, como algunos suelen pensar: “soy un hombre bueno, no robo, no mato, no hago mal a nadie, no digo malas palabras, Dios no puede condenarme.” Puntualizó que sí puede hacerlo, porque es relativo decir qué es bueno y qué es malo; más ahora que los conceptos han cambiado y que vivimos en una sociedad permisiva, por lo que el Apóstol aconsejó elegir de acuerdo al Señor, no conforme a la voluntad propia. Destacó que Cristo fue ejemplo de suma obediencia en todo, pues tuvo la facultad de evitar su muerte y los sufrimientos crueles que padecería en la cruz; sin embargo, aún en el temor y la debilidad, decidió obedecer: “pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

Destacó como Siervo de Dios y además lo aseguró el Apóstol Pablo, que la Iglesia de Dios no va a ser juzgada según la conciencia, el juicio de Dios no va a ser conforme los propios razonamientos del hombre. El juicio de Dios va a venir por Jesucristo a través del Evangelio y agregó que llegará el momento en que: “La ley de Dios llegue a dirigir las conciencias y los razonamientos de los mismos hombres, cuando así sea Dios dirá, ¡no, mi juicio no es a través de tu razonamiento, mi juicio va a ser a través del evangelio que mi hijo llevó a la tierra y que a través de sus Apóstoles, él sigue predicando a toda la humanidad.”

Insistió el Representante de Jesucristo, que decidir sólo con el libre albedrío es tomar una decisión interna del corazón que dirige al hombre, en la que no se dejan llevar por la palabra de Dios y crean su propias normas y siguen reglas por naturaleza, porque ahí Dios les da esa facultad para que tomen su propia determinación. Sus conciencia los dirige y sus razonamientos los justifican o los condenan. Aseveró el Apóstol de Jesucristo que lamentablemente siempre se equivocan cuando se trata de servir a Dios atendiendo a su intuición personal; pero que aun siendo asertivos en sus acciones, no quiere decir que estén siguiendo la dirección de Dios. Reiteró que: “Cornelio halló gracia, porque realizaba obras que agradaban a Dios, pero eso no quiere decir que Cornelio lo tenía todo, le hacía falta lo más importante, conocer el evangelio de Cristo a través de un Apóstol.”

En cambio Adán y Eva, por una mala decisión tomada en plena conciencia y en ejercicio del libre albedrío, lo perdieron todo. Por lo tanto, en nuestra vida debemos de tomar decisiones dándonos el Señor siempre la potestad de elegir cual camino seguir, pero también estar conscientes de las consecuencias buenas o malas que puede acarrear aquel camino que nosotros elijamos.

Enfatizó que con esto Dios ofrece dos opciones, no servir a Dios o servirlo; lo cual hará el que conoce al Señor; porque no hacerlo conociendo de Él y no amarlo, aun eso es contado como ofensa para Dios. Por lo que agregó el Ángel del evangelio: “Así es que no podemos resistir a la voluntad de Dios y según nuestro razonamiento o escondernos para no cumplir la voluntad de Dios. Dios ya ha dejado su voluntad en la tierra, la ha dado a su pueblo a través de una ley, la ha dado a través del evangelio de su hijo amado Jesucristo, para que eligiendo bien le sirvamos.”

Porque Dios en su perfecto juicio no quiere imponerte, quiere que tú decidas amarlo y obedecer sus preceptos. Libre albedrío que el Catolicismo Romano no les permitió ejercer, “vino a imponer, a destruir templos, quitaron los de los antepasados e impusieron los de ellos, suplantaron la Diosa que ellos llamaban Diosa madre, la quitan y les imponen a María, por madre, incluso los obligaron a arrodillarse ante ella. Lo más aberrante es que afirmaran que los indígenas no tenían alma, cuando Dios al dar la vida al hombre, introduce aliento de vida, que es el espíritu, el alma que Dios da para que viva.

Aseveró que eso no lo sabían aquellos misioneros ni lo creían, por ello les poblaron el calendario de un largo santoral de imágenes, “enseñaron que los ídoslos representan al Señor, a un Apóstol, al niño Jesús o a un ángel y empiezan a desobedecer la palabra de Dios e invalidarla: “No te hagáis imagen para adorarla, porque ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros, así es que no te harás imagen, semejanza, escultura, nada que me represente. Pero el hombre dice: es bueno representar a Dios en una imagen e impone su voluntad…”.

Puntualizó que “en la Iglesia del Señor somos respetuosos de las formas de creer de los demás, no imponemos nuestra creencia. Yo no vengo a decirte que vamos a levantarnos en armas y al que no crea vamos a golpearlo o quitarle la vida. En la iglesia del Señor impulsamos para que se sujeten a la sociedad, a través de los gobiernos y las instituciones de los países, en nuestra forma de actuar, vivir, vestir, hablar, damos testimonio de nuestra fe y aunque tenemos el libre albedrío, nos dejamos llevar por la voluntad de nuestro Dios, a la que se sujetó Cornelio haciendo llamar al Apóstol Pedro: <Ahora estoy yo y mi casa dispuestos para oír todo lo que Dios te ha mandado> y el Apóstol le anuncia el Evangelio que Cristo les encomendó para alcanzar la vida eterna.

Puntualizó que los que actúan a voluntad parapetados en el libre albedrío, se confunden, porque no siempre se decide lo correcto, algunas cosas las hacemos porque tenemos un deseo muy intenso de realizarlas, otras sin la conciencia de desearlas. Reiteró el Ungido de Dios que en esto consiste la esencia misma del libre albedrio, de elegir no de acuerdo a nuestros deseos, sino elegir de acuerdo a nuestro creer, a nuestros propósitos. Insistió que cuando el hombre o la mujer deciden hacer su propia voluntad toman malas decisiones que les traen malas consecuencias; no obstante que Dios les pone lo bueno y lo malo y todavía les da un consejo para que ellos sepan decidir.

 

Cuando el Pueblo no tenía un hombre de Dios que los guiara, cada quien seguía sus propios razonamientos

El Embajador de Jesucristo argumentó que “en base a la historia del pueblo de Dios, este servía al Señor, sólo cuando un hombre de Dios los guiaba, que cuando Dios recogió a Juan y ocultó su iglesia, los religiosos corrompieron el evangelio, autorizaron el culto a las imágenes que se opone al gran mandamiento de Dios y se perdieron en sus propios razonamientos instituyendo dogmas que no están respaldados en la palabra de Dios que son las Escrituras; dogmas que incluso contradicen la misma palabra de Dios. Agregó que aquellos tenían el libre albedrío para hacer lo correcto y no lo hicieron porque no tenían quien los dirigiera, ya no estaba Pablo, ni Pedro no había Apóstoles, no había discípulos que les pudieran animar a soportar.”

Enfatizó categórico, “yo para eso he sido enviado y por el lugar que Dios me ha dado, me ha manifestado lo que es el libre albedrío, que siempre nos va a llevar por nuestra propia voluntad a ofender a Dios y hacer lo incorrecto; mas hora te vengo a hablar de la segunda parte que es “La obediencia”. El libre albedrío es a la voluntad del hombre, la obediencia es sujeción a la voluntad de Dios y nos encamina directamente hacia Dios, (Véase Juan 21:18) como le ocurrió al Apóstol Pedro, que aprendió a obedecer al Señor, lo enviaba a donde antes nunca él hubiese aceptado ir e iba, en esa obediencia, “que es una voluntad perfecta, divina, que dirige y guarda todo lo que la voluntad humana, destruye y afecta. La Obediencia a Dios se asume al haber aceptado a Jesucristo, al haber entendido y al haber abrazado su santa Iglesia a través de su evangelio, ahora es otra nuestra vida.”

Aclaró que antes de venir al camino del Señor y a su Iglesia, al no conocer a Cristo, hacían lo que querían, servían en el lugar que consideraban adecuado diciendo: Aquí yo sirvo a Cristo, también me hablan de él, también nos dicen que nos amemos los unos a los otros; “pero ahora que conocemos realmente el evangelio de Cristo y que no es acomodar este testimonio a mi interés, ni a mí tiempo, ni a mis necesidades, llegamos al conocimiento y aceptamos que otro sea quien guie nuestra vida y nos lleve a donde es lo mejor para nuestra alma…”. Lo cual permiten los redimidos de Cristo, porque Dios con el Evangelio cambia el corazón de piedra y da un corazón de carne, lo cual profetizó Ezequiel, capítulo 36: 26-27 Os daré corazón nuevo…

Para mayor comprensión de la audiencia desglosó el misterio de la profecía, refirió el inicio del hombre, cuando Dios le dio aliento de vida para que existiese con inteligencia y raciocinio, con un espíritu que Dios alentó en su nariz; pero no fue suficiente para que el hombre obedeciera por sí mismo. Propósito que sólo se logra con un cambio en el corazón, con una transformación del pensamiento, que viene con un nuevo espíritu, el Espíritu santo que anunció el profeta de Dios: “…quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, el libre albedrío endurece en el hombre que se encierra en sus propios razonamientos.

Respecto a este empecinamiento, explicó que se advierte en las almas, cuando al hablarles muestran un corazón duro argumentando que ya conocen la doctrina, porque creen que es la letra y acotó: “La doctrina es Conocer la voluntad de Dios, conocer el evangelio de Cristo, es practicarla…” e insistió el Apóstol del Señor, que El libre albedrío hace que se escuden en sus propios razonamientos. Pero la aceptación viene cuando el Señor derrama su promesa: “Quitaré de esta carne el corazón de piedra, os daré un nuevo espíritu y con él un corazón de carne que nos va a ayudar a recibir, a preservar a aceptar la doctrina de nuestro Dios…”

Por esa dádiva que emana de Dios, el Apóstol de Jesucristo bendijo al Todopoderoso y lo alabó, porque es un don un regalo divino, una fuerza que ayuda al hombre para instarlo a obedecer. Por ello Dios lo anunció en profecía: “Y andaréis en mis estatutos y guardareis mis preceptos y los pondrás por obra, no más andaremos en nuestros razonamientos creyendo que lo que hacemos según nuestros intereses y nuestro tiempo está bien. Agregó categórico que “este nuevo espíritu nos ayuda a nosotros a andar en sus estatutos, en segundo lugar a guardar sus preceptos y en tercer lugar a ponerlos por obra. porque ya no se actúa con un libre albedrío personal ahora es la voluntad de Dios la que obra. Explicación que fundamentó con el texto de Juan 16:13, “pero cuando venga el espíritu de verdad él os guiará a toda verdad y a toda justicia, porque viene de la esencia de Dios ”.

Destacó el Varón de Dios, que el Señor prometió enviarlo y al recibirlo, no hablará por su propia cuenta sino que hablará todo lo que oyere y os hará saber las cosas que habrán devenir, para que el hombre las entienda y aprenda a confiar en Dios y a amarle de corazón

Aquí interrogó a los presentes que escuchaban el magistral discernimiento del Interlocutor diáfano del evangelio: ¿Entonces qué diferencia existe en ser guiado por mi libre albedrío y en ser guiado por el Espíritu Santo? y destacó el peligro de seguir el libre albedrío, “que es una guía incierta que busca sus propios intereses, que tal vez va a proteger mi persona, mis intereses, mi riqueza, mi familia; mientras que el dejarme llevar por el espíritu Santo, seré guiado a toda verdad y a toda justicia, en el camino que eligieron los hijos de Dios, a quien no le agrada que su pueblo viva como todo el mundo; por ello el Apóstol Pablo aconseja en Romanos 2:2 “nos conforméis a este siglo Sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, que en suma es la obediencia a la voluntad de nuestro Dios.”

 

La obediencia a Dios inicia con el llamamiento

Explicó el Embajador de Jesucristo, que la obediencia a Dios inicia con su llamamiento: “Desde ese día Él nos dice cómo comportarnos, con quién, a donde, cuando, a qué hora. Antes de ser llamados nosotros nos dirigimos según nuestro libre albedrío, pero después de que fuimos llamados es Dios el que nos impone su santa voluntad y ya nos decidimos nosotros.” Afirmación que argumentó refiriendo Gálatas, capítulo 2:20: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, ya no vivo yo más, vive cristo en mi. Y lo que ahora vivo en la carne lo vivo en la fe del hijo de Dios el cual me amó y se entregó”.

Asimismo afirmó categórico, ante la audiencia que atenta seguía su exposición doctrinal, que por su ministerio, “el cristiano contemporáneo tiene ahora una dirección especial y todo lo que hace, todo lo que vive, todo lo que quiere lo vive por fe en Jesucristo. El cristiano verdadero obedece y sabe que hay una voluntad de Dios y que cuando el espíritu Santo viene a nosotros, nos ayuda a ablandar nuestro corazón para poder decir: ya no vivimos nosotros, ya no vivo yo.” Destacó que la mayoría de los presentes podrán asegurar que cuando el señor los llamó todo cambió, la forma de ver la vida, las prioridades y proyectos que además Dios bendice:

“Mientras que nosotros decidíamos por nosotros mismos siempre cometemos errores, siempre cometíamos faltas y nunca encontrábamos la salida, siempre caíamos en ese hueco de la desesperación; Pero desde que el espíritu de Dios viene a dirigirnos para cumplir la voluntad de nuestro Dios, aún nuestra vida material cambió para mejorar en todo.” Por ello el Apóstol enseña a adorar a Dios, porque Dios intervino para ayudarnos a obedecer dando el espíritu Santo, con una facultad y poder mayor que el mismo libre albedrío, un privilegio, un regalo de Dios que el hombre recibe cuando obedece esta palabra. Juan:1:12 “más a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre”.

 

A los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Dios

Insistió que creer es obedecer y a los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, los cuales no son engendrados de sangre. Les dio una potestad única que ni aún a los Ángeles del cielo dio esa dádiva.

En este espació y sin temor de incomodar a las visitas que lo escuchaban, el Ungido de Dios aclaró que no todo el mundo es hijo de Dios; sólo el que es adoptado por Él y confirma esa adopción con las manifestaciones del Espíritu santo, porque estos hijos, no son engendrados de sangre. Aquí glorificó al Señor por su regalo e invitó a la grey a loar a Dios por ello, ya que “El ser hijo de Dios, no está a la alcance del que quiere ni del que corre, sino de aquel de quien Dios tiene misericordia. ¿Cuándo mostró Dios la misericordia para contigo y para conmigo? el día que decidimos obedecer la voluntad de Dios. Y en el primer acto de obediencia que fue el bautismo, ahí él nos hizo sus hijos.”

 

La obediencia a Dios tiene enormes beneficios y bendiciones

Para evangelizar a las visitas que se dieron la oportunidad de ir a escuchar su mensaje, las invitó a reflexionar en su palabra puntualizando que la obediencia tiene enormes beneficios y bendiciones, destacó el hecho que de ser adoptados directamente por Dios, sellados con el Espíritu Santo, “que ahora vive y mora en nosotros; espíritu que ablando nuestra carne y nuestro corazón, ya no lo deja ser como la piedra y predomina el Espíritu santo, esencia de Dios que vive en mí, me hace sujetarme y decir: mi carne quiere esto, pero ahora ya no vivo más, Cristo vive en mí.” Puntualizó que cuando es así, la obediencia a Dios no es difícil y lo ejemplificó con el propio Señor Jesucristo, que como carne tuvo miedo a la muerte que le darían y lo relata Lucas, capítulo 22:42: “Padre, si quieres pasa de mí esta copa, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

Por tanto reconociendo la magnitud del sacrificio y negamiento del Señor, concluyó el Ungido de Dios emocionado en el espíritu que “La obediencia es el mayor atributo de Jesucristo, lo que le faltó a Adán fue obediencia, lo que hizo más digno a Jesucristo delante de Dios fue su total obediencia hasta la muerte de cruz; mientras que Adán sin ningún sufrimiento, sin ningún dolor, sin ninguna persecución, sin ninguna presión o imposición le hizo falta la obediencia; y sintiéndose libre de escoger y de elegir, prefirió lo malo. Jesucristo a través de la dirección de su padre que es el espíritu Santo, supo sujetar ese libre albedrío y entonces a diferencia de Adán, muestra su total obediencia”.

Para concluir, el Apóstol de Jesucristo resumió que fueron innumerables los ejemplos de hombres de Dios que entregaron su obediencia a Dios, como el Apóstol Pablo; quien al ser llamado por el Señor, siendo perseguidor y consentidor de la muerte de muchos cristianos, crítico y enemigo de la obra de Dios, que asolaba a la iglesia y los metía presos, pero al oír la voz de Cristo exclama: ¿qué quieres que haga? Es sabido que aceptó servirle y padecer cárcel, azotes y persecuciones por predicar el evangelio a los gentiles, “fue un ejemplo vivo, de un hombre que dejó su voluntad y obedeció a la voluntad de Dios.”

 

El libre albedrío obedece a nuestra orden, la obediencia a Dios

Como corolario del profundo mensaje, que el Embajador de los cielos quiso dejar este jueves 8 de noviembre, en la iglesia de Sonora, así como en las numerosas visitas y en la iglesia universal que lo veía por internet, enfatizó: “El libre albedrío obedece a nuestra orden, la obediencia obedece a Dios, el libre albedrío nos hace errar, obedecer la voluntad de Dios nunca nos hará equivocarnos, nuestro libre albedrío nos hace acertar en algunas cuantas decisiones.”

Por lo tanto y después de más de dos horas de exponer la verdad de Dios, el Ángel del evangelio eterno, Naasón Joaquín García agregó categórico: “¡Obedecer a Dios es certeza de Victoria¡, ¡es certeza de triunfo¡, ¡es certeza de vida eterna, la que Cristo nos ha prometido, la cual no se adquiere y se llega a ella a través de nuestros propios razonamientos.” Como epílogo, recalcó la oportunidad que Dios está dando al mundo, con la predicación de la auténtica iglesia de Cristo: “El Señor tiene en la tierra a su santa iglesia y a través de sus apóstoles ha dado a conocer el conocimiento de esta verdad, que es su evangelio.”

Finalmente mencionó que Llegará el día del juicio y habrá gente que diga haber creído en Cristo, en la letra o en la Ley y el Señor les dirá <apartaos de mí, obradores de maldad, nunca os conocí> pero luego volteará con aquellos que dominaron su voluntad, que hicieron a un lado su libre albedrío, aquellos que se sujetaron, aquellos que obedecieron, aquellos que cansados, pero alegres por obedecer la palabra de Dios, sirvieron al Señor; que volteará y les dirá: “¡Venid benditos de mi padre, al descanso eterno!”

La iglesia del estado de Sonora bendecida con la presencia y mensaje apostólico glorificaba a Dios, a su vez el Ungido del Señor agradeció a los coros, al de Arizona le mandó decir que se sentía muy feliz que lo acompañaran en su Presentación: “Me ha alegrado con su participación, ustedes son mi coro, los llevo conmigo y hoy me lo han demostrado…”.

Al salir del Centro de Convenciones Expo Forum, algunas autoridades de los tres niveles de gobierno de la Entidad, le saludaron y entregaron reconocimientos a su contribución en la reconstrucción del tejido social, labor en la que siembra valores humanos y cristianos en la sociedad y en Iglesia La Luz del Mundo a los cuales el Apóstol dio palabras de sincero afecto, incitándolos a servir a la sociedad con toda honestidad y a desempeñar administraciones excelentes a fin de trascender para ellos y para las generaciones venideras como es el lema de la iglesia La Luz del Mundo: Buenos cristianos para Dios y mejores ciudadanos para el mundo.