La batalla continúa, y la victoria está asegurada dice en Río Bravo el Apóstol del Señor

RÍO BRAVO, Tamps. A 14 de marzo del 2019. (Berea Internacional) Llenos de fuerza, con la poderosa oración del Vaso Mediador que Dios dejó en la tierra en estos tiempos, el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, quedaron los hermanos de Río Bravo, en la zona metropolitana binacional de Reynosa-McAllen.

A ellos el Apóstol del Señor les recalcó que la batalla espiritual no ha terminado, que aún continúa, pero que vayan hacia adelante porque con Jesucristo, la victoria está asegurada.

Esto, porque invitó a los hermanos a sumarse a esta bella historia de Dios, cuyas páginas se escriben día a día y contentos, los hermanos elevaron su voz y sus brazos para que el Ungido de Dios supiera que cuenta con ellos.

Hoy el Embajador del Reino de los Cielos se mostró muy contento en esta Ciudad Río Bravo, pero les declaró a los hermanos que la alegría no solo es por conocerles, sino para dejarles una encomienda, una invitación al trabajo espiritual ya que la Iglesia del Señor comenzó su trabajo partiendo de nada.

Se refirió al trabajo evangelizador del Apóstol Aarón Joaquín. Cuando Dios le habla al Apóstol Aarón en 1926, solamente era un hombre el que empezó a predicar por pueblos, por aldeas, y aunque la promesa que le dio: haré tu nombre notorio por todo el mundo humanamente no la contempló, espiritualmente se sigue cumpliendo y por la fe, les recordó, el Siervo de Dios Aarón Joaquín los conoció, les contempló, el vio que aquí en este lugar como en todo este estado, la obra de Dios sería grande.

También les explicó que cuando el Apóstol Aarón durmió, Dios le dio una hermosa visión al hermano Samuel. Le daba a entender que iba a traspasar la frontera, los países, y pudimos contemplar que durante 50 años fueron 50 naciones conquistadas.

Ya en esta Nueva Era, comentó, también Dios le dio a Él una promesa. La Iglesia ya era grande, ya estaba en 50 naciones, pero Dios le habló aquel 8 de diciembre del 2014 y le dijo: si hoy ves grande este pueblo yo lo voy a multiplicar aún más.

Les enfatizó entones que Él cree fielmente en esta promesa y en estos 4 años Él ha visto decenas de miles de almas que han bajado a las aguas del bautismo.

Ahí les invitó a que si quieren, sean parte de esta bella historia, a seguir escribiendo estos hechos hermosos, porque la batalla no ha terminado, continúa, y anticipó que nosotros seguiremos levantando el pendón, dando testimonio a toda creatura que aquí en la tierra está la Iglesia del Señor.

Antes de despedirse, les anunció que la victoria ya está asegurada, y los llamó a seguir adelante, lo cual aceptaron los hermanos.