La oración del Justo es muestra del amor de Dios para su Iglesia

(Berea Internacional) — La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad: La Luz del Mundo en la colonia Hermosa Provincia de esta ciudad, se une a la oración del Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, en las primeras horas de esta mañana para adorar a Dios y darle gracias por todas sus bondades.

Al término de su oración, el Apóstol de Jesucristo, dirige un consejo a los hermanos que conforman parte del cuerpo ministerial desde la entrada de la casa apostólica y les habla acerca de La Defensa que se debe realizar por la Autoridad. Dijo que en la Iglesia se respeta a la autoridades de gobierno, ya que es una enseñanza de Dios, y que en todo tiempo, la Iglesia ha ido forjando un lugar ante la sociedad, como un pueblo organizado, digno, de buenas costumbres; y esto le ha hecho ganar respeto y reconocimiento por parte de las autoridades civiles.

El Apóstol del Señor, explicó que es muy bonito que toda la Iglesia entienda que nuestra forma de vivir se refleja por la enseñanza que tenemos; ya que todo lo que la Iglesia hace es porque Dios lo va revelando a su Elegido, Él le va diciendo qué se debe hacer. El pueblo de Dios se ha ganado un lugar, no por la dirección de los hombres, sino por su manera de obedecer la voluntad de Dios; aún en sus tribulaciones, la Iglesia ha dado muestra de esa enseñanza ante la sociedad. 

Hizo hincapié en el nivel de superación profesional que ha tenido la Iglesia y dijo que en ese aspecto, también ha ganado respeto diciendo: “Nosotros debemos creer que Dios nos está elevando y dando un lugar en lo humano y en lo espiritual. Soy testigo de que la Iglesia ha trabajado para tener un lugar en la sociedad. El que es mi hijo y ha creído realmente en mí, ha de atender mi palabra“. 

Recordó a los ministros que en la Iglesia siempre ha habido un orden en lo que se refiere al respeto a cada uno y dijo que es tiempo de que ese orden se cumpla aún más; si las autoridades del mundo respetan a la Iglesia, debe ser mayor el respeto, al interior de la Iglesia, por las autoridades qué hay. En la Iglesia, Dios estableció un orden y hay que respetarlo, y dijo: “El que determina, en la Iglesia, las cosas por Dios, soy yo. Algunos podrán decir que desconozco de algunos temas, pero es Dios quien me dirige… No permitamos que se destruya el trabajo de la Iglesia y todo lo que ha costado, yo siempre estoy luchando por la Iglesia… La ley no es para sujetar a Dios, es para sujetarnos nosotros. No intentes entender a Dios, sino obedecerle. Lo que es de Dios, es todo y abarca todo… Defendamos el principio de autoridad“.