Los Olivos, Recibe al Ungido de Dios

(Coordinación de Crónica Apostólica). 6 de noviembre de 2018. La iglesia de Los Olivos, ubicada en el Bulevar Libertad, asentada en una sencilla colonia de la capital sonorense, era una humilde Casa de oración a las orillas de la ciudad, principalmente habitada por Hermanos de la Luz del Mundo; pero este martes quedó registrada como parte de la historia de Dios, por la Elección Apostólica y el impulso social, humano y ante todo espiritual, que la doctrina de la iglesia y las enseñanzas de un Siervo de Dios imparten.

Esta forma genuina de adorar a Dios, la han convertido en una zona honorable de personas trabajadoras, honestas y temerosas de Dios; factores que han hecho de este sencillo barrio, una zona respetable, totalmente urbanizada, en la que sobresale un hermoso santuario, que esta mañana visitó el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, en el marco de su Decimocuarta etapa de su Gira universal por los estados del Norte del País.
Sagrado recinto que aún no había sido consagrado para servicio, gloria y alabanza de Dios.

Sin embargo para el Ungido de Jehová fue una gratísima sorpresa que el ministro responsable de las almas de ese lugar, el hermano Joab Aguilera, se lo entregara ya casi listo para su inauguración. Consagración que se llevó a cabo sin protocolo, pero sí aprovechando la autoridad y presencia del Apóstol de Jesucristo, que ingresó al lugar a las 9:30 de la mañana, seguido del Coro de levitas espirituales, que desde muy temprano, dirigidos por el hermano Ricardo Chavarín, estuvieron encendiendo el fuego espiritual de la feligresía, con melodiosos cánticos de Elección y reconocimiento al Padre de la fe.

El Embajador de Jesucristo al entrar se maravilló al ver el fruto de fe y amor a Dios de los hermanos, su enorme sacrificio, su trabajo y participación en la construcción de ese magno santuario, que duró casi diez años; aunque recibió el apoyo de la iglesia de Piedra Bola, sede de donde creció esta hija espiritual, que alegró tanto al Ungido del Señor, que se llenó de orgullo al apreciar la bella ornamentación y los finos acabados del inmueble.

Es un recinto con cupo para más de 450 adultos, mas los niños; en el que se reúne un grupo similar, que hace ver la necesidad de construir otro granero espiritual para guardar la semilla que se estará sembrando en cumplimiento de la promesa que el señor le hizo a su Siervo. El presente lo conmovió y aunque no era una Inauguración oficial, consagró el santuario anunciando que por la tarde enviaría a algún Pastor que formalizara la apertura del templo y los acompañara presidiendo el primer culto de adoración a Dios, como muchos de los que se celebrarán en ese majestuoso templo.

Reiteró el Apóstol, que él por su parte, en ese momento iba a bendecir este lugar, porque estaba entre ellos el que trae la autoridad para hacerlo, así como la iglesia reunida, que con tanto amor acudió a recibirlo y en esa facultad levantó sus manos y su voz y bendijo el ministerio. “Sea bendito el púlpito en el que los ministros les llevarán el alimento espiritual, las bancas, las ventanas y las puertas, que desde ese día se abrieron para que a partir de ese día, aquí se alabe a Dios con libertad.”

Agregó que siente una inmensa alegría de haber estado con ellos, primero en aquella casita humilde y hoy en esta hermosa casa de oración, “¡cómo me alegra ver como Dios sigue prosperando y engrandeciendo a su pueblo; porque hoy me encuentro con una hermosa casa de oración que es Gloria y honra de la Iglesia en esta colonia.”

Asentó que por la tarde les enviaría un ministro que haga oficial la inauguración y agregó: “pero desde este momento yo quiero doblar mis rodillas y pedirle a Dios, que bendiga este lugar.” Las ventanas de los cielos con seguridad se abrieron con la voz potente del Embajador de Jesucristo que invocaba la bendición: “¡Que Dios bendiga estos pisos donde sus hijos doblarán sus rodillas para adorar su nombre!, las ventanas, estos muros, el púlpito y este espacio, ¡que todo el lugar sea bendito y se llene de visitas! ¡Queden bendecidos estos ministerios en donde se hablará la palabra verdadera de nuestro Dios, ¡que Dios bendiga esta casa de oración, para que desde este día, aquí se alabe y se adore el nombre del Señor!

Así sin protocolo y solamente acompañado por los Pastores Benjamín Chávez, Samuel Díaz, Gilbert Porras e Isaías Carreón, declaró inaugurado el recinto y agregó: “Yo le he dicho al Señor en mi oración, que bendiga este lugar, esta hermosa casa que se construyó, para que los verdaderos templos de Dios, vengan a reunirse, porque Dios no va a estar en este lugar cuando este vacío. Dios estará en este lugar cuando vosotros vengáis a este lugar para Adorar y bendecir su santo y su bendito nombre.” Reiteró, cada vez que haya dos o tres congregados en su bendito nombre en este lugar, tened confianza, porque los ojos de Dios se posarán en este lugar, su oído estará atento a vosotros, su mano poderosa os acompañará.

Después de su plegaria les dijo que se encontraba muy feliz de estar con ellos y ver el fruto de su esfuerzo, de su trabajo. Finalmente se despidió agregando: “No me queda otra cosa más que decirles: ¡Compañeros, sigamos adelante! Un abrazo en Cristo Jesús”.

Se dirigió al comedor, en donde le ofrecieron un desayuno; a la salida los niños portando atuendo venecianos, entonaron un himno en italiano, los bendijo y se alejó del lugar dejando una estela de bendición entre los hermanos que acudieron esa mañana. Por la tarde cumplió su promesa y les envió al Pastor José Hernández, quien presidió el primer culto en ese magno santuario.