Bautismos en Mozambique: Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré

MAPUTO, Mozambique. A 24 de noviembre de 2019. (Berea Internacional) Ya el día anterior, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García trajo el maná espiritual a las almas de este bello país. Hoy los hermanos de la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, están de fiesta, aquí, en la capital de la República de Mozambique.

La Iglesia reunida en un salón, acondicionado para la ocasión, entre cantos de alabanzas a Dios, fue testigo de la toma de protesta a los aspirantes al Bautismo de arrepentimiento y perdón de pecados, en el nombre del Señor Jesucristo y por medio de la Autoridad Apostólica. Y es que la obra es de Dios; por ello la Gira La Universalidad del Evangelio, traída por Él ya da frutos del amor de Dios por todo el mundo. Mozambique está de fiesta; es fruto de Su trabajo.

La inmersión del aspirante en el agua, durante el bautismo, es de cuerpo completo. Simboliza sepultar al viejo hombre (2 Corintios 5:17); ser lavado en la sangre de Jesucristo y emerger de ella como nueva criatura; como Hijo de Dios.

Este sublime acto de amor tuvo verificativo en la Costa del Sol. Sin embargo, una lumbrera mayor, más que el sol, estuvo presente, Él autorizó los bautismos; los avala y lo ofrece a Dios; porque al eterno pertenece la gloria. Triunfos de la Nueva Era; prosperidad prometida por el que hizo los cielos; hoy manifiesta a todo el mundo y a toda nación; es la Luz del Evangelio.

En esta República de Mozambique, los Hijos de Dios proclaman con los recién bautizados: Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. (Salmos 27:4)