El tiempo: oportunidad, para buscar a Dios

Guadalajara, JAL. , a 4 de mayo de 2019. (Berea Internacional).- Tiempo… eternidad… en palabras que transforman. Con enseñanzas apostólicas que ilustran. Este fue el consejo que el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, envió esta mañana a los hermanos miembros de la Iglesia del Señor, y visitantes, provenientes de distintas partes del mundo, que se congregan aquí para celebrar el Jubileo de Vida del Embajador del Reino de los Cielos.

La Iglesia, reunida en las 4 sedes destinadas para ellos en esta capital de Jalisco, donde está el Gozo de toda la tierra, Hermosa Provincia, Bethel, Maestro Aarón Joaquín, y La Presa, escuchó la explicación sobre el tiempo, su creación, su aprovechamiento, el peregrinar y la invitación apostólica para seguir pensando siempre en alcanzar la inmortalidad.

El mensaje tuvo un hermoso punto de partida: las palabras del Ángel del Evangelio Eterno, el Gran Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, el 31 de diciembre del 2018, hace apenas 4 meses. “Por eso cuando afirmo: no somos creados para el tiempo sino para la eternidad, no me refiero a esta carne, al cuerpo material que tenemos, sino que yo me refiero al alma, que vive dentro de este cuerpo, la cual fue creada por Dios para alcanzar la inmortalidad…

“Al ser extranjeros y advenedizos, debemos de vivir redimiendo bien el tiempo que Dios nos concede en esta tierra, aprovechando los días, los meses y los años para buscar a Dios. No hay mejor forma de aprovechar el tiempo que buscando a nuestro Dios. Este es mi consejo, esta es mi enseñanza”.
Por eso los hermanos que asistieron a la Oración esta mañana, se gozaron grandemente. Oyeron, anotaron, se grabaron en el corazón el propósito apostólico al enviar a Ministros a que les explicaran cómo de lo desordenado y vacío de la tierra, Dios comenzó su Creación, al hombre y todo para su beneficio.

Para que el hombre reconociera su poder, y al formar al hombre formó al tiempo, puso en el hombre límites, y ciclos: nace, crece, se reproduce y muere. Pero en el propósito de Dios estaba el que cuando el hombre buscara al Señor, le amara y vivieran con Él eternamente. Pero un día ese tiempo no será más. Ya no habrá espacio ni oportunidad para la Vida Eterna, pues el tiempo es la oportunidad que Dios da al hombre de alcanzar la inmortalidad en breves años a los que llamamos vida.

Y otra gran enseñanza del Gran Apóstol de Jesucristo, se rememoró: “no fuimos creados para el tiempo, sino fuimos creados para la eternidad”. Solamente hay que buscar a Dios, aprovechar los días que nos da para vivir y así, nuestra alma, viva para siempre.

El tiempo: oportunidad, para buscar a Dios.