Firmeza y perseverancia, constancia del trabajo apostólico en Sudamérica

CHARALLAVE, Venezuela. A 22 de noviembre de 2019. (Berea Internacional).- En el municipio Cristóbal Rojas, del estado Miranda, en Venezuela, está la población de Charallave. Esta zona es conocida como Valles del Tuy y comprende distintas localidades. Su ubicación geográfica la pone como punto de encuentro de diversas carreteras y autopistas, siendo la más importante y transitada la Autopista Caracas-Valencia.

Hasta este importante punto de encuentro de comunicaciones viales, ha llegado el Evangelio, traído por el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García. Él viene a rescatar a las almas; viene con la Autoridad que Dios le ha dado para decir “tus pecados te son perdonados”; trae el Ministerio de la Reconciliación, el que pone paz entre Dios y los hombres, gracias al sacrificio del Señor Jesucristo en la cruz.

La sana doctrina apostólica, sin mácula, da libertad a los Hijos de Dios, los hermanos de la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, para reunirse en la casa de oración, varias veces al día – todos los días – y darle gracias por todo lo recibido.

Este día no ha sido la excepción; por ello, alrededor de las 9:00 A.M., como en todo el mundo, la Iglesia muestra su gratitud con alabanzas y cantos al Creador; con obras, manifiesta su fe. Con trabajo, se une a la expansión del Evangelio por toda la tierra; con constancia muestran el ánimo espiritual infundido por Dios en las promesas hechas al Apóstol Naasón y por Su Palabra de vida; la firmeza y la perseverancia, sinónimos de constancia, dan testimonio de la obra de Dios en el corazón, del trabajo apostólico en Sudamérica.