La India se yergue en el mundo como nueva potencia y la Iglesia del Señor crece ahí

REPÚBLICA DE LA INDIA. A 18 de noviembre de 2019. (Berea Internacional) – Esta nación asiática cada día es menos enigmática porque, cada día también, sabemos más de ella. La República de la India está en el top 10 de naciones en casi todo: es la democracia más poblada del mundo; es la cuarta potencia militar mundial; es la sexta con mayor tecnología de guerra nuclear; su ejército es de más de 3 millones de integrantes; es el segundo país del mundo por población; son potencia tecnológica; turística y sus regiones son por naturaleza, preciosas.

Si queremos verla desde el número de ciudades famosas o atractivas tienen a Bombay, Delhi, Calcuta, por citar solo tres ejemplos; reciben más de 5 millones de visitas al año, poseen el famoso monumento Taj Mahal; sus límites son con potencias como China o Pakistán; y su fuerza de trabajo, para no recurrir a más cifras, es la nación con la mayor fuerza de trabajo que suma más de 500 millones de personas.

Son potencia económica reciente, y su gente cuando puede, busca especializarse en el mercado de la tecnología, software y el comercio internacional por lo que los especialistas vaticinan que alcanzarán mejores posiciones en el ranking de Producto Interno Bruto.

Este país es realmente bello: sus modernos edificios históricos, sus calles, sus rascacielos, sus costumbres, su colorido en todo, se mezclan y bien, con lo tradicional de sus mercados, sus transportes; su pluralidad; les gusta el arte, la ciencia, la educación, el deporte. Ya el mundo se ha acostumbrado a tener gente de esta nación en su país.
Poseen un pensamiento plural, respetan la diversidad y saben que van a poseer buena parte de los mejores registros en el mundo.

Dentro de esa pluralidad, ha llegado a este país con toda la fuerza de lo alto un pueblo que se caracteriza por su pacifismo, por su paz, por su respeto al prójimo, por la obediencia a sus leyes y a sus autoridades; porque son como una ciudad asentada sobre un monte, que no se puede esconder, porque sus miembros, los de la Luz del Mundo, son auténticos cristianos y magníficos ciudadanos.

Aquí se despliega parte de la Gira de la Universalidad del Evangelio. Es el Tiempo de la India, es el Tiempo de Naasón Joaquín García, Siervo del Dios Altísimo, y Apóstol de Jesucristo, ¡por gracia de Dios!

India: el Señor te ama.