Nueva Zelanda a los hijos de Dios pertenece el cantar

AUCKLAND, NUEVA ZELANDA. A 17 de noviembre de 2019. (Berea Internacional). Escuchar el mensaje de amor de Dios, manifestado por medio de la lectura de la Epístola Apostólica; convivir con el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García en Oceanía, produce obras de agradecimiento para con el Dios vivo y Eterno; pero también hace maravillas en el alma de los Hijos de Dios.

Durante el servicio de alabanzas a Dios y honra a Jesucristo nuestro Señor y Salvador, los Hijos de Dios, hermanos de la Iglesia La Luz del Mundo, hicieron uso de esa libertad y privilegio del que gozan. No sólo le dieron la honra, la gloria y la alabanza al que vive y reina por los siglos; también, aprovecharon la visita apostólica, avivaron el Espíritu, le dieron libertad al alma de comunicarse con su Creador y fueron confirmados como sus hijos.

La Iglesia, sus hermanos en Cristo, les dieron la bienvenida a los que Dios confirmó como sus hijos por adopción; fueron bautizados en Espíritu Santo y fuego; la obra de Dios, la perfecta, mora y vive en sus corazones y las lenguas angelicales dan testimonio del Señor Jesucristo (Juan 15:26), cuya gloria y plenitud, autoridad y potestad, moran en el Apóstol Naasón.

Hoy en Nueva Zelanda se escucha el cantar “Soy el hijo de un Rey”; hay Hijos de Dios en esta tierra, gracias a la Elección de Dios en ella.