Servir a Dios en Estocolmo, también es una gran bendición

ESTOCOLMO, SUECIA. A 27 de octubre de 2019. (Berea Internacional). Si a alguna persona le gusta el frío, pero también desea contar con todo a su alcance, Estocolmo es una gran ciudad para vivir, para estudiar, para vacacionar, para aprender, para descansar. Tiene mar, ríos, islas, arte, ciencia, cultura, historia, industria, comercio, gastronomía, limpieza, monarquía, arquitectura, y paz social. Hasta este lugar escandinavo Dios quiso que llegara la Gira de la Universalidad del Evangelio y que los hermanos sepan que sí, que Dios los ama, y su Apóstol Naasón Joaquín vela por ellos.
Así, este Reino de Suecia, y su ciudad capital es totalmente disfrutable.

Su sociedad está muy desarrollada y siempre quiere estar mejor. No importa que sea uno de los países donde cada persona paga tributación alta. El IVA suele ser del 25 por ciento, el Impuesto Sobre la Renta supera el 57% pero todo está reflejado en el bienestar colectivo. Es decir, nada de esto es gratuito, tiene un costo que quienes aquí habitan están dispuestos a pagar.

Hacer, producir, compartir, renunciar al estar mejor en lo individual sobre lo colectivo, para que todos estén bien es real.
Palacio real y sus buscados cambios de guardia, su casco o centro histórico, sus plazas comerciales, sus establecimientos, su gastronomía, sus barcos, sus paseos por el archipiélago, que te muestran parte de las 30 mil islas que hay aquí, sus edificaciones, sus grandes y famosas bibliotecas, son parte de lo que Dios les ha permitido tener.

Y lo mejor: todo esto se puede disfrutar en libertad espiritual, como Hijos de Dios. Así, colocados en el hueco de la mano de Dios están los hermanos y ya cuentan a quienes aquí viven o visitan, que hay cosas sublimes también para el alma, porque este es tiempo aceptable.

Este es día de salvación. Este es el tiempo de La Luz del Mundo. Este es el tiempo del Reino de Suecia y de la bellísima Estocolmo. Es el tiempo del Apóstol Naasón Joaquín y el bendito evangelio que le fue confiado por el Creador.