Hijos de Dios en Suecia ¡Firmes y Adelante!, la Elección mora en sus corazones

ESTOCOLMO, Suecia. A 29 de octubre de 2019. (Berea Internacional) La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, continúa su marcha triunfal, dirigida por Dios y Jesucristo, a través de la Autoridad depositada en el fiel y auténtico Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García.

¡Firmes y Adelante! Es una orden del Señor y promesa de parte de Dios a su Iglesia; trabajo apostólico, reflejado en la amplia y extensa labor de evangelización que – día a día – realiza Él y prospera en Cristo. A su trabajo se han unido ministros, obreros y la Iglesia del Señor.

Por tal motivo y siguiendo la doctrina de los Apóstoles, la que Jesucristo les reveló, los hermanos de La Luz del Mundo enviados a esta gira por el Apóstol de Jesucristo, visitaron al matrimonio Castillo, formado por el hermano Fabián y su compañera la hermana Ana, quienes residen en el municipio de Mjölby en la provincia de Östergötland, a unos 450 kilómetros al sureste de la capital, Estocolmo.

El significado de esta localidad es “molino”, misma que refleja la condición fértil de la tierra irrigada por las rápidas aguas del río Svartån. Abrieron su hogar con gran alegría – marcada en sus rostros – con cuidados y amor, aprendidos de la vida y obras del Apóstol Naasón, a los hermanos que los visitaron. Ya habían recibido en sus corazones la hermosa misiva apostólica, hoy abrieron las puertas de su casa, para mostrar su hospitalidad, como narra la Biblia en Hebreos 13:2 “No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.”

No dejaron de expresar, constantemente, su agradecimiento hacia el Apóstol Naasón por el cuidado y amor mostrados por Él; aprovecharon la visita de los mensajeros para enviar un saludo en Cristo a su Iglesia, la del Dios Vivo; con firmeza espiritual confirmaron su deseo de perseverar en la sana doctrina, a fin de conseguir la vida eterna al final de la carrera, pues la Elección de Dios en la tierra mora en sus corazones y los abarca la misericordia de Dios.