Consagración del templo en Nanacamilpa, Tlaxcala

(Coordinación de Crónicas Apostólica).– El sábado 3 de junio, en representación del Apóstol de Jesucristo, el hermano P.E. Jonathan Mendoza Medel consagró a la gloria de Dios, el hermoso templo de Nanacamilpa de Mariano Arista, Tlaxcala, hermosa Casa de Oración con cupo para 300 personas, ubicado en la calle Reforma n. 19, cuya construcción inició en octubre de 1995, con la colocación de la primera piedra durante el periodo del hermano D.E. Samuel Rafael y con el apoyo de las primeras familias que se convirtieron cuando era una obra de Atlixco, Puebla, misión que inició en 1958, fue atendía por el hermano Pedro Antonio Sosa, la cual fue creciendo y para 1968 se empezaron a realizar oraciones. La primera conversa fue la hermana Alicia López Sosa y a la fecha los hermanos que acuden a este templo son un grupo no mayor de 115 miembros, quienes estuvieron de fiesta por la visita del Apóstol de Jesucristo al estado de Tlaxcala, por consagrar el santuario y estar en espíritu y con la presencia del Pastor Mendoza, quien con gran elocuencia y fervor expresó que traía una carta apostólica, en cuya representación la leería.

La ceremonia se llevó a cabo en punto de las 5:00 de la tarde, con el característico corte del listón, que abrió las puertas de la Casa de Oración para que la Iglesia ingresara al recinto, al que acudieron también algunas visitas e invitados por el Siervo de Dios, los hermanos pastores Antonio Adán, Job Zamora, Rigoberto Mata, Rogelio Rojas, Venancio Ortiz, Felipe Medina, Octavio Herrera, Jesús Magallón, José Alfredo Padilla y Nicolás Gómez, así como el Coro del Estado de Veracruz, dirigido por la hermana Magda Nava.

Ya en el ministerio, el hermano encargado Enedino Sigala Caro le envió un saludo de la iglesia al Apóstol de Jesucristo; enseguida, el hermano Jonatán Mendoza consagró la Casa de Oración para la gloria de Dios y para que todo aquél que acuda a orar, a adorar a Dios y bendecir su nombre, reciba la respuesta divina. El Coro del estado de Veracruz entonó una alabanza alusiva a la ceremonia, en cuyas estrofas decía: “Ciertamente casa de Dios es esta”.

Tras la primera oración, se leyó el salmo 20, “Óigate Jehová en el día del conflicto”, con el que destacó que a este lugar sagrado se puede acudir cuando se tenga un problema, cuando se traiga gratitud o adoración a Dios, en la alegría o en la aflicción, por ello se entonó el cántico “Día de fiesta, día de gozo, en la casa de mi Dios”, adonde se acude porque Dios es el que impulsa el hacer como el querer y como se lee en el Salmo 65:4, son bienaventurados los que Dios escogiere para que habiten en su santa casa, porque Dios los saciará el alma de bien, e invitó a los congregados a anhelar ir al templo, como hizo el rey David, para fortalecer el espíritu.

El hermano Mendoza citó la epístola de los Hebreos 10:19, y a partir de esa tarde el templo quedó consagrado a Dios. Exhortó a los hermanos a que acudieran siempre, que nunca menospreciaran la bendición de poder platicar con Dios en su santa Casa, algo que se puede hacer diariamente, no como el sacerdote que sólo podía entrar una vez al año. Concluyó destacando que también el Señor está haciendo un templo en el corazón de cada creyente y como templos del espíritu santo deben cuidarlo y no profanarlo nunca.

Para finalizar la ceremonia de consagración del templo, los coros del estado de Veracruz y de la iglesia de Nanacamilpa, al unísono, entonaron el himno 476, con el que la iglesia presente fue a la oración y adoró a Dios por las bendiciones recibidas. Antes de retirarse, a los invitados les ofreció un alimento para festejar el acontecimiento.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.