Presentación Apostólica en el aniversario del natalicio de la Hna. Alma Zamora

Presentación del Apóstol de Jesucristo en el aniversario del natalicio de la hermana Alma Zamora de Joaquín

(Berea Internacional) — La Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad: La Luz del Mundo; se reunió esta mañana en el templo sede internacional de la colonia Hermosa Provincia en Guadalajara, Jalisco, para acompañar al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García en la acción de gracias al Señor porque le permite un año más de vida a su esposa, la hermana Alma Zamora de Joaquín.

Le correspondió al P.E. Joel Herrera Ayala llevar la consagración y el consejo para la Iglesia Universal que, muchos de los hermanos se encontraban en esta colonia; así como las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara y otras más, conectadas vía internet en más de 50 regiones en el mundo, donde la Iglesia tiene presencia. El tema que expuso el hermano Herrera fue “Honra a la hermana Alma Zamora de Joaquín, permisiones apostólicas”.

En el momento de la llegada del Apóstol de Jesucristo al templo, toda la iglesia se alegró por tener la bendición de acompañarle en una alegría de su familia. El Varón de Dios le pidió a la Iglesia que le permitiera dar gracias a Dios por un año más que el Señor le concedía a su esposa, quien ha sido un ángel que le ha apoyado en su ministerio, en su gira por todo el mundo y cuidando con sabiduría a su familia. También mencionó a la Iglesia que, además de dar gracias por este aniversario de su compañera, también quería dar un consejo a la Iglesia del Señor.

El Apóstol de Jesucristo pidió a la Iglesia que siempre llevara en sus oraciones a su esposa, a sus hijos y a su familia; ya que él amaba al pueblo del Señor, pero también tenía amor, cuidado y responsabilidad para la familia que Dios le había dado. El Siervo de Dios invitó a pasar a la hermana Alma Zamora de Joaquín para elevar una oración a Dios por su vida, y también invitó a pasar a las hermanas diaconisas de la Iglesia, a quienes les dio comisiones para que, a partir de este día impartan estudios especiales a las mujeres del pueblo del Señor.

Al término de su presentación se despidió de la Iglesia y en el balcón de la casa Apostólica saludó a toda la Iglesia reunida en las calles adyacentes al templo, junto a la hermana Alma.