(Berea Internacional) — La bendición de Dios se manifestó en los corazones de los hermanos de la col. Esperanza.
Desde temprana hora, esperaban al enviado de Dios, para verle, saludarle, disfrutar su presencia y sus palabras de bendición.
También las visitas disfrutaron tan hermosa presencia del Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín, cuyas sus palabras fueron saboreadas por el alma de los oyentes.











