¡El Señor me llamó para trabajar, proteger, engrandecer y multiplicar a su Iglesia!: mensaje apostólico desde Los Ángeles, California

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El miércoles 18 de enero, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, acudió al templo ubicado en el Este de los Ángeles, California, a elevar una plegaria al Creador por el inicio de la novena etapa de su gira universal que en esta ocasión tendrá como destino seis países de Centroamérica. La presentación apostólica tuvo lugar durante la oración de seis de la tarde. El templo se encontraba pletórico de hermanos, incluido el Coro local.

Como invariablemente lo ha hecho antes del inicio de las etapas de su Gira Universal, el Apóstol de Jesucristo puso en las manos del Señor la gira que Dios le ha inspirado realizar a las iglesias establecidas en Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Honduras, Guatemala y Belice.

Antes de invitar a los hermanos de Los Ángeles a elevar una plegaria al Creador, dirigió un sentido mensaje a la Iglesia Universal que, a través de la señal de retransmisión de Berea Internacional, sería difundido al día siguiente.

 

Inicia la novena etapa de la Gira Universal del Apóstol de Jesucristo por Centroamérica

“Vengo con alegría porque en un par de horas su hermano Naasón saldrá a Centroamérica para visitar a la Iglesia que Dios ha bendecido en grande manera en aquellos lugares”, expresó conmovido.

Y agregó: “… no quería partir sin antes venir a pedirle al único que me ha ayudado: al que me llamó por su gracia; al que me sostiene; al que ha prosperado mi trabajo; al que nos ha llevado de triunfo en triunfo; al que ha logrado que se conquisten más naciones: a Él, el único Dios Vivo.

“A semejanza del siervo Jacob, cuando partía de la casa de su padre, vengo a decirle a mi amigo, a mi Señor, al que me ha puesto en este ministerio: ‘En tus manos encomiendo hoy mi vida y mi trabajo’. Le pido también que sea en mis labios, en mis ojos, en mis manos, en mi persona… para que yo pueda trasmitir lo que Él ha depositado en mí a todos mis hermanos que se encuentran en Centroamérica”.

En otro momento, expresó la confianza de que el Señor lo llevará con bien en su periplo apostólico por Centroamérica: Dios lo protegerá de todo peligro y prosperará en con creces su trabajo pastoral. Por lo anterior, mencionó que a su regreso de la novena etapa de su gira vendrá de nuevo a la Casa de Oración para pagar sus votos al Altísimo, ensalzar su nombre y darle gracias por su benevolencia.

En este tenor, exhortó: “Su hermano Naasón se dirige a los seis países centroamericanos a trabajar… Con grande orgullo y satisfacción he visto que la Iglesia esparcida por el mundo sigue trabajando en el Señor. Su hermano Naasón no se ha cansado y la Iglesia del Señor, tampoco: ¡Su hermano seguirá trabajando y la Iglesia seguirá trabajando!”.

El Apóstol de Jesucristo afirmó que en la región centroamericana, la Iglesia La Luz del Mundo seguirá prosperando sobremanera. En perspectiva, refirió que hace dos años, como el día de hoy, el Señor continúa llevando a su Iglesia de triunfo en triunfo, porque, dijo, “Jehová es nuestro Pastor y con el nada nos va a faltar”.

Así abundó: “Yo dije el primer día de 2017, que la gracia de Dios que se ha manifestado al mundo, por medio de la Elección, no es para aquel o aquella que se sienta en su banca y, expectante, espera la bendición de Dios sin trabajar o hacer nada. La prosperidad vendrá para aquellos que creyeron, trabajan, obedecen y se esfuerzan… entonces, la bendición de Dios vendrá para cada uno de nosotros.

“Yo quiero irme con una alabanza de invitación a la Iglesia Universal, porque aunque me despido, seguiremos unidos a través de internet. Yo sé que nos seguiremos viendo: tú me verás en las transmisiones y yo te veré también en la pantalla que me ponen —a la citada señal de internet—; tú verás mi trabajo y yo también contemplaré el tuyo, porque todos los días estoy revisando las redes sociales de la Iglesia en donde veo vuestro trabajo y prosperidad”.

 

Trabajar los talentos que Dios nos encargó, tarea de todos: consigna apostólica para la Iglesia

Antes de despedirse, invitó a los hermanos a cantar la alabanza n. 362, “Mi Señor y Rey”, y parafraseó una parte de su letra: “Mi Señor y Rey muy rico es, se fue de aquí y un talento me dejó”, y añadió: “A ti, Iglesia del Señor, te dejó un talento; a mí me dejó una encomienda, me dejó dicho que va a volver, pero que no esté de ocioso y que trabaje por Él”.

Acto seguido, el Apóstol Naasón Joaquín comentó que algunos hermanos han expresado que, al ser su vida muy valiosa para el Pueblo, de mucha importancia, tome mayor tiempo para su descanso; y han reiterado: “¡Con saber que se encuentra con vida y salud, es suficiente para nosotros!”. Sé que sus deseos para mí son los mejores, pero Dios no me llamó para descansar: ¡El Señor me llamó para trabajar, proteger, engrandecer y multiplicar a su Iglesia!

“Decimos a nuestro Dios —en el himno en comento—, con una grande necesidad, ruego y súplica: ‘¡Bendícenos, oh Señor!’. Y yo le digo: ‘El ministerio que me has dado y el talento que me has permitido, no te pido solamente que lo bendigas: ¡Multiplícalo!

“Su hermano se va con una grande satisfacción: mi corazón brinca con grande alegría, porque pronto estaré con los hermanos que no conozco físicamente, pero sé que en sus corazones existe el mismo sentimiento, y esperan la presencia de su hermano Naasón.

“Reitero, entonces: ¡Yo voy a trabajar! Dejaré entre los hermanos de Centroamérica una palabra que será de consuelo y ánimo espiritual, y que servirá para que tomen fuerzas y sigan adelante… Pero también quiero que la Iglesia siga trabajando, que no digan: ‘Ya se fue el Varón de Dios; el Señor lo bendiga… ¡No! ¡Él partió, pero me uno a su invitación! Cuando él regrese de su gira apostólica nos encuentre fieles, activos y fieles”.

Y asentó: “El Dios que me bendecirá en aquellos países, es el mismo que los habrá de bendecir a cada uno de ustedes… Y no me refiero únicamente a la Iglesia de Los Ángeles, sino a la Iglesia Universal en su conjunto. ¿Quieres acompañarme a cantar el himno, y que en este mes y medio sea esta nuestra alabanza para que nos motivemos al trabajo y nos esforcemos a buscar a las almas; que sigamos siendo testigos del cumplimiento de las promesas de Dios, por medio de nosotros.

 

Plegaria apostólica

Destacó que en cada etapa de su Gira Universal, la mayoría de las Iglesias llevan llevan a cabo consagraciones especiales en su favor, para que Dios lo lleve con bien y lo proteja durante su periplo, y agregó: “Dios ha cumplido vuestras oraciones: lo habéis visto, no son palabras únicamente las que tu hermano viene a decirles con engaños… estáis viendo que Dios ha cumplido lo que me ha prometido.

Hoy, una vez más, vuelvo a invitar a la Iglesia: “Seguirás orando por tu hermano, le seguirás diciendo a Dios que me bendiga, me cuide y me proteja; entonces, yo también doblaré mis rodillas y le diré: “Señor, bendice a tu Pueblo, a tu Iglesia… prospéralos cada día más y más; que su grandeza sea notoria por todo el mundo y que oiga decir de los extraños: ‘La Iglesia del Dios Vivo sigue firme y adelante, cumpliendo la voluntad De Dios’”.

La ferviente plegaria retumbó, simbólicamente hablando, los muros del majestuoso templo del Los Ángeles. Como un solo hombre, la oración de la iglesia —a la que el día siguiente se sumaría Iglesia Universal—, no fue menor a lo acontecido el día del Pentecostés.

Al término de la singular oración, el Siervo de Dios expresó: “Yo me voy confiado, sabiendo que Dios me ha de pagar y bendecir en mi trabajo; que Él me habrá de cuidar y que regresaré de nuevo a este lugar con triunfos y victorias.

 

Jehová es nuestro pastor y nada nos faltará

“Iglesia del Señor: quédate con tranquilidad, que también Jehová es tu Pastor y nada te ha de faltar; en lugares de delicados pastos te hará descansar, junto agua de reposo te pastoreará, confortará tu alma, te seguirá guiando por sendas de justicia por amor de su nombre, y aunque andes en valle de sombra de muerte, no temas mal alguno porque Jehová estará contigo. Su vara y tu cayado te infundirán aliento. Él te aderezará mesa delante de ti, en presencia de tus angustiadores. Ungirá tu cabeza con aceite y la bendecirá con tu trabajo, prosperando toda actividad que tú hagas. Ciertamente el bien y la misericordia te seguirán todos los días de tu vida, porque tienes una hermosa esperanza: que después de esta vida, elevarás a tu diestra por toda la eternidad”.

Enseguida, concluyó su mensaje apostólico: “Hermanos de Centroamérica —Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Honduras, Guatemala y Belice—, mi corazón arde de alegría y mis brazos se ensanchan para abrazarlos en el Señor. En unas horas allá nos veremos, primeramente Dios. Que la paz de Dios quede en vuestros corazones”.

Cabe destacar que, con excepción de Panamá y El Salvador, esta será la primera visita del Apóstol Naasón Joaquín a los seis países en comento. La mayoría de los hermanos de esta región centroamericana no lo conocen personalmente, pero lo han recibido en sus corazones como el Embajador de Cristo en la tierra. También ellos fueron cubiertos por el manto de la Elección.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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