Motiva el Apóstol de Jesucristo en Albuquerque al progreso en la Iglesia

(Berea Internacional) — Lleno de felicidad por la comunión que prevalece en la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Baluarte de la Verdad, La Luz del Mundo, tras la Santa Cena del pasado 14 de agosto, y por estar con sus hijos en la fe de Nuevo México, el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, llamó a la iglesia universal a entender que la prosperidad es un paso natural en la vida de un cristiano.

Aún más, en el inicio de la 8ª Etapa de su Gira Universal, el Gran Apóstol del Señor enseñó el camino para que todos alcancemos la prosperidad: poseer la virtud de la fe para creer en las promesas fieles de Dios, la hermosa virtud de la gratitud y la virtud de la obediencia al Evangelio.

El Embajador de Jesucristo recordó que el pueblo de Dios, congregado en La Luz del Mundo, va a crecer, va a prosperar, se va a engrandecer y se va a multiplicar, por lo que el progreso es una condición que Dios otorga a su pueblo muy amado cuando éste posee las 3 virtudes hermosas que él citó.

Albuquerque, la ciudad más poblada de Nuevo México en Estados Unidos de América también ha sido cubierta extraordinariamente por el manto de la Elección.

Por eso fue memorable la forma en la que el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, empezó hoy en esta ciudad la 8ª Etapa de su Gira Universal.

En momentos de gran prosperidad en la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, regaló al pueblo de Dios las bases para sumarse al progreso que ya otros hermanos han gozado.

Tras recordar que Dios lo envió para ser salvación hasta lo último de la tierra, aquí en Nuevo México, el estado 47 de los 50 que conforman la Unión Americana, el Gran Apóstol de Dios, Naasón Joaquín García, mostró su alegría por estar en Albuquerque.

La de hoy fue una jornada de amor espiritual perfectamente correspondido: el Excelentísimo Apóstol de Dios, un padre en la fe que volcó su amor sobre todos y cada uno de sus hijos reunidos en el Albuquerque Convention Center y estos, niños –que ya son presente en la Iglesia y quieren formar parte de los batallones evangelizadores-, jóvenes, adultos y adultos mayores también abrieron su corazón, donde han alojado al Ungido de Dios.

La 8ª Etapa de la Gira Universal ya es un gran legado en la historia de la Iglesia de Cristo, y sigue su ruta en los Estados Unidos de América.