La Palabra del amor: requisito indispensable para la predicación

(Coordinación de Crónica Apostólica). El jueves 3 de noviembre, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, elevó su oración al Creador en el templo sede de la Iglesia La Luz del Mundo, en la colonia Hermosa Provincia de Guadalajara.

A las 4:25 de la mañana se dirigió a su oratorio para pedir al Señor por su Pueblo. Un nutrido grupo de ministros le acompañaron en ese hermoso momento. El Coro local, entretanto, entonó los himnos “Vivo por fe” y “Al amparo de la roca”.

Al salir de la Casa de Oración, los hermanos que se habían dado cita le saludaban con júbilo y el Apóstol les correspondía con parabienes espirituales a cada uno de ellos.

En la puerta de su casa, el Apóstol del Señor platicó con los ministros que le acompañaban. Recordó cuando tenía bajo su responsabilidad un programa de radio en California, “Nosotros Conversamos” (Radio Kali, 900 AM), donde el dueño de la estación le pidió que la Iglesia La Luz del Mundo no dejara su espacio, por la originalidad de su mensaje, en razón de que el movimiento de Renovación Carismática (grupo católico) ejercía presión para sacar del cuadrante las emisiones. El gerente defendió la libertad de expresión de la Iglesia y ahora, a más de una década de distancia, es uno de los programas de contenido religioso con mayor audiencia en el condado de Los Ángeles
y, a través de internet, su difusión es internacional.

En ese espacio, desde sus orígenes, se abrieron las líneas telefónicas al aire para que los radioescuchas participaran con sus comentarios en los temas doctrinales. Esta señal radiofónica, cabe destacarlo, fue un medio –y sigue siéndolo– por el que muchas almas se convirtieron a la Iglesia del Señor y aún perseveran en la comunión de los hijos de Dios.

En el año 2001, el sacerdote Juan Rivas, de la congregación de los Legionarios de Cristo, luego de haber aceptado un diálogo abierto en el programa “Nosotros Conversamos”, donde se confrontarían ambas doctrinas –la Luz del Mundo y la católica– a la luz del Evangelio, finalmente rechazó debatir con argumentos pueriles, decepcionando a muchos de sus simpatizantes.

En este espacio radiofónico, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín –quien en aquellas fechas era el pastor jurisdiccional del sur de Estados Unidos– dio voz a personajes como Joaquín Aguilar y Erik Barragán, miembros de SNAP, quienes denunciaron los abusos sexuales de que fueron objeto por sacerdotes católicos cuando ambos fueron monaguillos y cuestionaron sin contrapesos el papel encubridor que jugó el Vaticano y la jerarquía católica al cambiar de parroquia a los curas depredadores. Mientras en México sus denuncias eran censuradas en los medios de comunicación y los pastores dieron la espalda a sus ovejas perniquebradas y las exhibieron con todo tipo de calumnias ante la opinión pública, “Nosotros Conversamos” fue su palestra. En ella sintieron un amparo.

Bajo su responsabilidad pastoral, además de los temas doctrinales y de evangelización abordados, invitó a académicos e intelectuales para debatir temas de actualidad, relacionados principalmente con los derechos humanos y la libertad religiosa en el marco del Estado laico. Hace unos días, “Nosotros Conversamos” cumplió diecisiete años al aire, acompañado de historias y testimonios diversos.

La Iglesia de Jesucristo como única opción

Enseguida, comentó: “El Evangelio que la Iglesia predica es el Evangelio del amor. Esta verdad que tiene el pueblo de Dios no nos debe hacer agresivos, soberbios o irrespetuosos para con los demás credos. Debemos ver a las almas como Cristo las contempló: como ovejas sin pastor y hablar con ellas anteponiendo invariablemente el amor”. En contraparte, atajó: “Por el contrario, si un necio persiste en su necedad, no debemos caer en su juego ni responder a sus cuestionamientos. En cambio, a las personas que piden que les demos razón de nuestra fe y esperanza hay que respetarlas, no insultarlas: exponerles la verdad de Cristo con amor”.

En su instrucción, abundó sobre la necesidad de evangelizar con la Palabra del amor: “Nosotros venimos predicando la verdadera adoración a Dios, la que es en espíritu y verdad (v. Juan 4:24); entonces, debemos dirigirnos con sumo respeto a los oyentes: ‘…permítanos, por medio de la Palabra de Dios, mostrarle cómo Él nos enseñó a ora’…”. Recordó que la primera frase debe llevar siempre una pregunta que los haga reflexionar a fin de que el mensaje llegue directamente a la conciencia del oyente.
Enseguida, agregó: “Tenemos que dar a conocer al mundo que la Iglesia es la única opción a cualquier problemática que el hombre tenga, no importa cuál sea… Dios le va a dar a la persona sabiduría y fortaleza para poder enfrentar cada circunstancia de la vida y salir adelante. Por ello, el mundo tiene que conocer que la Iglesia La Luz del Mundo no es una opción más: es la única opción”.

Donde se siembra la semilla, que es la Palabra de Dios, el Señor da fruto

El Apóstol de Jesucristo explicó que los temas que se exponen al interior de la Iglesia no se hablan en otras denominaciones religiosas. Ante un conflicto o crisis familiar, los líderes religiosos, en lugar de confortar a sus fieles con la Palabra del amor, los envían a consultar a psicólogos. Los seminaristas, por su parte, en su formación para ser ordenados sacerdotes, se enfocan más en el estudio de la filosofía y la teología dogmática que en la Sagrada Escritura, de la cual tienen nulo conocimiento. “Se dedican a estudiar muchos libros de teología pero no estudian la Biblia; por eso, cuando llega un hombre sencillo, pero con la sabiduría de Dios, al refutar el catecismo y los dogmas, a través de la Sagrada Escritura, derriba los cimientos de la doctrina católica”, acotó.
“En la verdadera Iglesia de Jesucristo se imparte sabiduría, inteligencia y capacidad para resolver cualquier tipo de problema. Más aún: la palabra de Dios nos enseña a resolver todos los problemas de la vida”.

Un ministro de la República de Colombia dio testimonio acerca de un sacerdote que fue expulsado de la Iglesia católica en Barbosa (Colombia), por invitar a los ministros de la Iglesia La Luz del Mundo a que fueran a predicar en el entorno de la parroquia, donde el Coro de la Iglesia del Señor entonó himnos. A pesar de que fue removido de sus funciones, muchas almas se convirtieron y entonces el Apóstol de Jesucristo expresó: “Donde se siembra la semilla, que es la Palabra de Dios, el Señor se encarga de dar fruto”.

De gracia recibisteis, dad de gracia: enseñanza apostólica

“Nosotros no predicamos mentiras –expresó el Apóstol de Jesucristo– como algunas organizaciones religiosas que venden ‘rosas bendecidas’ o diversos amuletos para engañar y estafar a la gente. La Iglesia tiene una enseñanza: la gracia que recibimos de parte de Dios (don gratuito) debemos compartirla a los demás”.

Comentó que cuando llega la Palabra con amor a las almas necesitadas, se les tiene que hablar la verdad, no engañarlas con artificios ni promesas falsas.

En otro momento, citó el testimonio del Apóstol Pablo cuando hablaba de su enfermedad (un aguijón que flagelaba su cuerpo): ‘Tres veces he rogado al Señor que lo quite de mí, pero él me ha dicho: bástate en mi gracia (v. 2ª Corintios 12:8). El Apóstol era un hombre que oraba todos los días, pero en ocasiones el Señor se le aparecía y le hablaba cara a cara y le manifestaba lo que Él quería que enseñara a la Iglesia. En una de esas ocasiones, el Apóstol Pablo le pedía que le quitara el aguijón que le afligía. A pesar de que el Señor no lo quitó esa enfermedad, le dio sabiduría, inteligencia y fortaleza para sobrellevar el dolor y dejar así, en su mismo quebranto, una enseñanza para la Iglesia.

Agregó que la predicación de la Iglesia no seduce a la gente para que se convierta con engaños descarados (como la autodenominada ‘Iglesia universal’), y mencionó que los grupos que así proceden tienen razón en hacerlo: no conocen a Dios; pero cuando llega la Palabra del amor, el Evangelio de salvación, es cuando Dios manifiesta su verdad… pero tiene que llegar de esta manera: con amor.

La doctrina de Jesucristo: una enseñanza que transforma al hombre por medio del amor

Antes de despedirse, pidió a los ministros que instruyeran en sus iglesias que cada hermano debe predicar a las almas con la Palabra del amor. Si tenemos una doctrina que es superior a todas las demás enseñanzas, y que va más allá del compendio de libros que conocemos como la Santa Biblia, expongamos el mensaje acompañado del amor.

Y agregó: “La doctrina no se basa solo en textos bíblicos, sino en la gracia del Espíritu Santo que nos da entendimiento, capacidad y sabiduría. Escudriñar las Sagradas Escrituras quiere decir lo que siempre nos han enseñado los hombres de Dios: ‘Si vas a leer la Biblia, ora a Dios primeramente para que Él te ayude a comprenderla… En la oración, el Señor te va a dar el entendimiento que el hombre común no podrá obtener sino es por medio del Espíritu de Dios… Él es quien quita el velo para entender que esta doctrina es superior”. Como en los tiempos de dispensación, Dios ha revelado y sigue revelando, en su pureza, esta doctrina a sus Apóstoles (v. Gálatas 1:11-12; Efesios 3:5).

Por la tarde, el Apóstol Naasón Joaquín instruyó al hermano P.E. David Venegas, responsable en turno de la Oficina Pastoral, para que hablara con el Grupo de Obreros Locales de Hermosa Provincia sobre la Palabra del amor, como requisito indispensable para la predicación.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.