Llega el Apóstol de Jesucristo a la Torre de la Fe

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El martes 8 de noviembre de 2016, procedente de Guadalajara Jalisco, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín llegó al Templo conocido como la Torre de la Fe, ubicado en la ciudad de Silao Guanajuato, México.

Eran las nueve de la mañana con once minutos cuando hizo su arribo a las instalaciones del inmueble religioso situado en el corazón del Estado, cuna del catolicismo en México. Los Ministros y sus esposas, quienes se encontraban en el receso de su capacitación ministerial a la que fueron convocados, le dieron una calurosa bienvenida.

Por la tarde el Apóstol de Jesucristo acudió al comedor preparado para él y sus invitados. Le acompañaban veinte Pastores de grado y un considerable grupo de Ministros que atentos escucharon las indicaciones que desde su mesa, el Varón de Dios externó recomendándoles solicitud para aprovechar las oportunidades que Dios está concediendo a la iglesia, para extender sus estacas y lograr el crecimiento que le anunció el memorable 8 de diciembre.

 

Dios abre las puertas

Al inicio de su conversación refirió a sus acompañantes la forma maravillosa en que Dios obra en favor de su pueblo, porque cuando se cierra una puerta, Dios abre otra y así está aconteciendo en Canadá, país que ya abrió sus puertas. Le informaron que incluso está solicitando trabajadores a los que ofrece brindar no solamente trabajo sino también estudio académico con revalidación de materias, cuyos gastos serán sufragados por este país del norte de América, con la opción de aprender el idioma y otorgar la ciudadanía canadiense al término de dos años de residencia. Comentó que es una decisión que conlleva riesgos porque es un clima extremoso; sin embargo considera que los hermanos que decidan viajar a Canadá podrán gozar de las prerrogativas que el país les ofrece y si se superan podrán desempeñarse en la profesión de su preferencia. A más de esto, la oferta incluye un apoyo económico por cada menor de edad en la familia.

 

La dirección de Dios a través de sus enviados

Con admirable seguridad dijo a sus convidados: “no sabemos lo que nos espera, pero confiamos que es Dios quien se encarga de abrir y cerrar puertas”. Al pueblo de Israel en algún momento le pidió que no tomaran nada de la tierra que conquistaban, ni sus tesoros, ni sus bestias, (v. Josué 6:18) pero en otros momentos con distintas circunstancias les decía: “prospera en medio de esas gentes”, no porque sea un Dios voluble; sino porque es un Dios que se encarga de ir conduciendo a su pueblo por el mejor camino, en virtud de que el Altísimo siempre considera cuál es el camino de mayor bendición y prosperidad para su pueblo.

Así mismo, señaló que quien reconoce la sabiduría de Dios en su corazón, siempre está dispuesto a hacer lo que Dios determine. Citó al Siervo de Dios Moisés quien en un momento de necesidad de su pueblo, levantó la serpiente de bronce en el desierto, para que éste no muriera a causa de las picaduras de serpientes venenosas (v. Números 21.4-9) pero tiempo después, el Profeta Ezequías la mandó quitar y si alguien hubiese cuestionado: “pero cómo se atreve un Profeta, a quitar lo que puso otro Siervo de Dios” –enseñó, “es que no fue Moisés ni fue Ezequías. Fue Dios en Moisés y fue Dios en Ezequías, quien les iba dictando en su momento, ´hagan esto o no lo hagan´ y así debemos enseñárselo a la Iglesia” –dijo a sus ministros, pues no existe razón para creer que lo que Dios hace es en perjuicio de sus hijos. “Así es que todo lo que él hace por nosotros (aunque a veces nuestra razón no entienda sus designios…) es por amor”.

Enseguida enfatizó que las nuevas medidas apostólicas no se oponen a lo que sus antecesores establecieron, porque ni la Iglesia, ni la doctrina han cambiado, pero sí cambian las circunstancias, las necesidades y la administración; por lo tanto no es posible querer que la Iglesia continúe en una situación de pobreza como antes, ni en los mismos oficios con que iniciaron algunos hermanos que vivieron en el tiempo de los Apóstoles Aarón y Samuel Joaquín. “porque en su tiempo, lo que dijo el hermano Aarón fue de Dios y lo que habló el hermano Samuel fue de Dios y lo que yo hablo hoy es de Dios…y siempre para una prosperidad” -aseveró categórico,- a lo que los comensales presentes asintieron.

 

La lectura de la biblia: Enseñanza apostólica

En una charla amena con sus invitados platicaron sobre diversos temas de interés general, entre ellos el necesario hábito de la lectura de la biblia y la facilidad que algunos hermanos tienen para memorizar citas bíblicas. En algún momento de la plática recordó cómo, tanto el Apóstol Aarón Joaquín, como el Apóstol Samuel Joaquín instituyeron la lectura de la biblia de forma consagrada y en oración a fin de leer y entender, “porque cada capítulo tiene su contexto y para eso es la oración… pues la palabra de Dios (no la letra) –aclaró, es potencia de Dios y en ella siempre vamos a entender algo nuevo”.

Más adelante el P.E. Benjamín Chávez le hizo un comentario sobre la prosperidad de la Iglesia en estos casi dos años de su administración apostólica y las ocho etapas de su gira universal, a lo que el Varón de Dios comentó, que este año que está transcurriendo cuidó un poco más su salud e invirtió más tiempo en los proyectos locales; sin embargo considera que ya es momento de enfocarse en la internacionalización de la iglesia; toda vez que el país asiático de Japón, ya se considera parte de la conquista, porque ya hay un hermano que alaba y bendice el nombre del Señor en ese país “y donde están dos o tres congregados en el nombre del Señor, ahí está Dios”.

 

La fidelidad del Ayo

En el mismo propósito, el Apóstol de Jesucristo trajo a colación el orden en la Iglesia del Señor, cuando se llevan a cabo los cambios de Ministros ,jorden que aún a otros grupos religiosos resulta ilógico, pues en las iglesias evangélicas los pastores se constituyen prácticamente en dueños de los grupos, mientras que en la Iglesia del Señor todos se sujetan a las indicaciones de quien está al frente de la Iglesia, es decir, al Apóstol de Jesucristo. Testificó como desde Australia una hermana le mandó una carta para pedirle que se quedara en dicha nación, porque él era quien había trabajado ahí, “este es tu trabajo” –le decía aquella hermana; pero él le enseñó que no era así, pues el trabajo era del Apóstol del Señor de ese tiempo.

De esa manera enseñó a sus Ministros, que cuando el ayo (v. 1ª Corintios 4:15) que cuida a la Iglesia es fiel, siempre va a enseñar a la Iglesia a reconocer el trabajo apostólico y si un alma se llega a alejar de la Iglesia y llegase a perderse porque no se le enseñó la doctrina de manera correcta; ese Ministro es responsable de esa alma ante Dios, porque se está apropiando de algo que no le pertenece.

 

El cambio en el país, saldrá de la Iglesia

También habló acerca de las elecciones presidenciales en Estados Unidos de Norteamérica, del apoyo del Congreso que necesita un Presidente para concretar sus proyectos y los casos como el 9/11, donde se cohesionan las fuerzas políticas para lograr un propósito común. Destacó el caso “El Álamo” en Estados Unidos y el manejo de la historia; así como del legado de algunos ex-presidentes de la Unión Americana y de México refiriéndose a sus formas de gobernar, entre otros temas de interés común.

Como Siervo de Dios, siempre está aconsejando, por lo que durante ese intervalo, el Apóstol del Señor aprovechó para recordar la exhortación que ha hecho a distintos hermanos de su pueblo que hoy se encuentran ejerciendo algún cargo en la función pública, a que sean honestos e íntegros en su administración, para que la gente observe su desempeño y vean que son gente decente “porque de aquí, de nuestra Iglesia va a salir el cambio de nuestro país…” –afirmó.

 

Temas que se tienen que hablar con Iglesia

Enseguida el Director Internacional de la Iglesia pidió a los Ministros, que con verdadera convicción y dejando de lado el autoritarismo, impartan a la Iglesia del Señor, los temas que son de interés en esta Nueva Era. De igual manera enseñarlos con el debido respeto destacando el trabajo, el progreso de la Iglesia, el esfuerzo, la superación, la honestidad y los principios, porque “nuestra santidad no es ficticia…es real, es auténtica, no basada en la apariencia, ni basada en prendas extravagantes o engañosas, sino en nuestra probidad de vida” y puso como ejemplo, la vida de los seminaristas y las monjas que bajo un falaz voto de consagración se encierran en los seminarios y conventos, mismas mazmorras donde terminan degradándose. Enseguida preguntó: “¿Quién no sabe que en los seminarios donde dicen que se están consagrando para servir a la iglesia, ahí nace la corrupción?” señalando de esa manera, que la aparente enseñanza de una vida santa en la iglesia católica, es anticristiana.

 

Ante la prueba, que no falte la fe

En consonancia con lo anterior insistió que si llegase a venir una persecución sobre la Iglesia del Señor, tiene que ser por medio del escándalo; porque no hay otra manera en que la Iglesia del Señor sea atacada, mas confía en que la Iglesia se encuentra firme en su fe; razón por la cual satanás, que no puede combatir la doctrina verdadera, tendrá que recurrir a la misma estrategia de desprestigio y escándalo de siempre, satanás sabe que no falta algún desapercibido que caiga en su trampa. “Por eso es necesario que ahí donde cada quien se desenvuelve en su trabajo, en el gobierno, en sus empresas, demuestre su santidad y ésta se refleje en nuestra forma de hablar, nuestra buena forma de conducirnos…”

Enseguida, el Hombre de Dios expuso el hecho que ante la unión de toda la Iglesia en el trabajo de evangelización, los adversarios están preocupados y buscan frenar el crecimiento que está teniendo la iglesia del Señor; pero la posición de la iglesia mayoritaria no es con trabajo propio, sino promoviendo leyes que prohíban tocar puertas, la razón de esto es que a ellos no les gusta construir, porque no quieren trabajar “quieren construir destruyendo, no se puede construir con destrucción…para el progreso se tiene que trabajar, mas aquellos nunca tienen como una opción el trabajo” en virtud de ello, recordó lo que dijo a la Iglesia universal el pasado domingo: “sí vendrá la persecución, pero no como nosotros nos imaginamos, tal vez no será a pedradas, no será sacrificándonos o golpeándonos, pero sí con escandalo para querer dividir a la Iglesia”.

En su cuidado por su amada Iglesia previno que satanás es muy paciente para cazar su presa, de tal manera que asecha como lo hace el León: espera el tiempo que sea necesario hasta que su presa se descuide para atacarla, porque él no admite que la Iglesia esté unida y trabajando en su totalidad; niños, jóvenes y ancianos. Refirió el testimonio que le dio el hermano encargado de los Obreros en la colonia Hermosa Provincia de Guadalajara, acerca de un hermano anciano que le indicaron que él solamente hiciera guardia en el templo por razón de su edad y éste se negó, manifestando de viva voz, su deseo de ser parte en esta Obra.

Ante este alud de triunfos que Dios ha dado a su pueblo durante estos dos años del trabajo apostólico de Naasón Joaquín, dijo el Apóstol que satanás buscará la forma de acusar a su pueblo con Dios y en algún momento Dios puede aceptar que su pueblo sea probado, “aunque el pueblo esté trabajando, aunque sea un pueblo justo, aunque sea un pueblo leal a Dios, Dios probará la fe…” –aseguró.

Comentó que visitó a los hermanos de la colonia Bethel, de La Laja y de Loma Dorara y tanto en un lado como en otro, la Iglesia es una Iglesia feliz “y yo le digo al Señor: Señor, sé que en algún momento permitirás que tu pueblo sea probado, solamente te ruego que la fe de la Iglesia no falte”.

Refirió un testimonio de algunos que no le recibieron en el principio de su Ministerio, quienes hacen reuniones a escondidas y en las madrugadas, a cuyas casas fue un hermano simulando no haberlo aceptado y ante las querellas de aquellos, el hermano les propuso juntarse todos un domingo y manifestarse públicamente en contra del Apóstol Naasón; propuesta a la que se negaron rotundamente, con la excusa que de hacerlo así, serían linchados. Ante esa infundada respuesta el hermano les preguntó: “¿Cuándo los apóstoles Aarón y Samuel Joaquín lincharon a sus enemigos?” Lo cual tampoco hará el Ungido de Dios; por lo que el apóstol de Jesucristo enseguida reiteró que todo su esfuerzo está dedicado a la expansión del evangelio que el Señor le encomendó, labor a la que también se ha unido la iglesia ignorado completamente a estos hombres.

De esta manera preguntó, cuál sería la reacción de la Iglesia ante una situación semejante y aseguró que no va a ser la violencia: “¿cuál va a ser nuestra reacción? Más oración, más trabajo, más santidad…y no les vamos a permitir que se lleven una sola alma…” Para lograrlo, el Apóstol de Dios exhortó a consagrarse a Dios para soportar las pruebas que sobrevengan; ya que es necesario que la Iglesia sea probada muchas veces y de muchas maneras “durante toda nuestra vida, pero que esas pruebas sirven para purificar a la Iglesia, “…y cada prueba nos va dejando más limpios… porque la fe es semejante al metal que con el fuego se hace más puro”.

 

Somos la Iglesia del Dios vivo, somos La Luz del Mundo

Poco antes de finalizar su amplísima enseñanza, reiteró que los hombres de Dios no hacen nada a oscuras; son hombres que están dispuestos a dar su vida por la causa del Señor y recordó que “aunque sentíamos ese enojo carnal” el Apóstol Samuel hizo que la Iglesia orara por ellos y levantara sus manos como voto de perdón para aquellos que le injuriaron “¿dónde están los que atacaron, dónde están los que dijeron…? Ahí están agazapados… ¿y dónde está la Iglesia?, de triunfo en triunfo, trabajando unida, en progreso…a la luz del día…porque somos la Iglesia del Dios vivo, porque somos La Luz del Mundo…” y pidió a los Ministros enseñar a la Iglesia a aceptar los retos “porque ahí están los triunfos” –puntualizó.

 

Un Cuerpo Ministerial capacitado para servir mejor a la Iglesia

Al concluir pidió el micrófono para manifestar su alegría por la respuesta del Cuerpo Ministerial, a su invitación a estos Cursos de Capacitación Ministerial y señaló que aquellos que atendieron su llamado le están manifestado por un lado su adhesión y por otro lado su deseo de servir mejor a la amada Iglesia del Señor, quien es la esposa de Cristo. “seamos humildes, sencillos, sabiendo que siempre tenemos algo que aprender” y recordó el testimonio del P.D. José Chávez, quien a pesar de su capacidad no sólo en la comprensión sino también en la exposición de la doctrina, siempre que iba a la oración (culto), llevaba una libreta de apuntes donde anotaba lo que aprendía -aún de los hermanos más sencillos-, porque sabía que en algún momento el Espíritu de Dios usaría a ese hermano. “Nuestra enseñanza no es la biblia, ella sólo es el testimonio, nosotros nos basamos en la revelación, porque es potencia de Dios” -concluyó.

 

Agradecimiento al personal de cocina

Al retirarse de su mesa hizo un recorrido por la cocina, donde se encontraba un grupo numeroso de hermanas y hermanos que participaban en la atención de los Ministros, a quienes personalmente agradeció su apoyo y colaboración en la elaboración de los alimentos “porque de esta manera contribuyen conmigo en la capacitación de su Cuerpo Ministerial”. Con evidente gozo espiritual, los hermanos reunidos en esa área de trabajo, exclamaban frases de reconocimiento al enviado de Dios, al tiempo que eran correspondidos con bendiciones apostólicas, que provocaron lágrimas de piadoso júbilo.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

[envira-gallery id=”17233″]