«Convoquen a los matrimonios que tengan vocación para la Obra y que se vayan a Amozoc»: Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín

(Coordinación de Crónica Apostólica) — El martes primero de noviembre, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, luego de su regreso de la octava etapa de su gira universal por seis estados de la Unión Americana (Nuevo México, Illinois, Wisconsin, Iowa, Idaho y Minnesota), acudió a elevar su oración matutina en el templo de la colonia Hermosa Provincia, en Guadalajara.

Luego de elevar su plegaria al Creador, el Apóstol del Señor platicó en la puerta de su casa con algunos de sus colaboradores. En primer lugar, preguntó por la Iglesia de Guadalajara: «¿Cómo están los hermanos?», «Bien, gracias a Dios», fue la respuesta del responsable en turno en la oficina pastoral, hermano P.E. David Venegas Páez. Enseguida, el Siervo de Dios preguntó por los hermanos aspirantes a la obra —tanto los jóvenes y señoritas así como los matrimonios—, y agregó: «Convoquen a los matrimonios que tengan vocación para la Obra y que se vayan a Amozoc»

Giró la instrucción para que de nuevo se convoque a los matrimonios que viven en la República Mexicana, menores de cuarenta años y que tengan la vocación y el deseo sincero de servir en la Obra en la Señor, para que en breve se lo comuniquen a sus encargados y estos les extiendan una carta de recomendación —junto con los requisitos básicos que se requieren, que en lo particular cada encargado se los dará a conocer—, y así se preparen para asistir, junto con los jóvenes aspirantes a la Obra, a la reunión de Amozoc, Puebla, que tendrá verificativo el próximo 10 de noviembre.

El Apóstol de Jesucristo comentó a los ministros que tanto los jóvenes como los matrimonios aspirantes a la Obra que acudan a la reunión de Amozoc, de esta localidad saldrán a las principales ciudades de la República Mexicana —incluidas otras poblaciones— donde aún no se ha asentado la Iglesia, con el objetivo de establecerla; es decir, que estos misioneros irán a levantar obra. Cada matrimonio tendrá bajo su responsabilidad a determinados obreros para la consecución de dicho fin.

En otro momento, recordó la promesa que Dios le hizo al Apóstol Aarón Joaquín en el año 1926: «Haré notorio tu nombre por todo el mundo…» —en referencia a la Elección—, y que esto significa que no necesariamente el mundo se va a convertir a la Iglesia, porque está escrito (v. Juan 17:9); sin embargo, es un mandato divino dar a conocer el testimonio del Evangelio y de la Elección Apostólica, para que sean notorios por todo el mundo. Las almas que están ordenadas para salvación atenderán al Llamamiento de Dios.

El Apóstol del Señor mencionó que tanto en México como en el extranjero es grande el trabajo por hacer. El Señor Jesucristo, en el primer siglo de nuestra era, dijo a sus discípulos: «¿No decís vosotros: aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega…» (v. Juan 4:35). A pesar de la expansión que ha tenido la Iglesia, la promesa que Dios le hizo a su Apóstol Naasón Joaquín la mañana del 8 de diciembre de 2014, es categórica: «Si hoy ves a este Pueblo grande, yo lo multiplicaré aún más»… Él invita a la Iglesia a sumarse a la tarea de evangelización y con ello formar parte de esta historia.

Antes de despedirse, reiteró: «Convoquen, entonces, a los matrimonios que tengan vocación para la Obra y que se vayan a Amozoc, junto con los jóvenes aspirantes. Dios les pague por acompañarme. Dios los bendiga. Pasen a la oración».

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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