Agenda Apostólica

Dios me es testigo cuánto os amo dice el Apóstol de Jesucristo en Arcoiris Reynosa

Dios me es testigo cuánto os amo dice el Apóstol de Jesucristo en Arcoiris Reynosa; cita promesas cumplidas

REYNOSA, Tamps. A 14 de marzo del 20019 (Berea Internacional). Este día continuó la lluvia de bendiciones en Reynosa: El Excelentísimo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, llegó a la Colonia Arcoiris en esta ciudad, celebró en Cristo el que la obra del Señor se ha esparcido por toda la ciudad y tras describir parte de la prosperidad dada por Dios a sus Siervos, y relatar la que concedió a sus Apóstoles Aarón y Samuel en la restauración, llamó a los hermanos a sumarse a su batalla espiritual.

La respuesta fue unánime, fue con el alma y con el cuerpo, porque después de que les externó su alegría porque Dios le concedió poder acudir a Reynosa para conocerles y decirles ¡heme aquí! expresó a la Iglesia del Señor que su alma también brincaba de alegría por verles, porque Dios le es testigo de cuanto os ama en el Señor.

El Embajador del Reino de los Cielos se llenó de alegría por ver como la obra en esta ciudad de Reynosa se ha esparcido por toda la ciudad pero les habló de la prosperidad que Dios siempre ha traído a sus Siervos y a su pueblo.

Citó el caso de Abraham quien conforme se asentaba, Dios lo iba bendiciendo y prosperando en grande manera, y fue tan bendecido que quienes lo conocían lo respetaban, lo admiraban.

Su hijo Isaac fue bendecido al ciento por uno y Dios lo hizo un hombre muy poderoso porque iba cumpliendo en su siervo la promesa que había hecho, que serían una nación muy grande.

Y entonces se refirió al glorioso tiempo de la Restauración. El Gran Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín, dijo que es bonito voltear al pasado y recordar aquel 6 de abril de 1926 cuando un hombre humilde, sencillo, dormido en su casita oía la voz de Dios que le decía tu nombre será Aarón y lo haré notorio por todo el mundo y serás para bendición.

Cuando Dios lo recoge, la Iglesia ya había crecido y la Iglesia era grande.

Para continuar esta labor apostólica, el Señor llamó a su Siervo Samuel, la Iglesia recibió al Apóstol de Jesucristo, pasó las fronteras, las naciones, los mares, 50 naciones fueron conquistadas bajo su administración, pero llegó el momento en que también fue llamado por Dios y Dios lo levantó a Él.

Y al hacerlo, Dios no olvidó las promesas hechas a los Apóstoles de la Restauración, o las que hizo al señor Jesucristo o al Apóstol Pablo sino que le dijo al Apóstol Naasón, si hoy ves grande a este pueblo yo lo he de multiplicar aún más.

El Enviado de Dios resaltó que aquel 8 de diciembre no terminó la Iglesia, al contrario ahí se sienta un nuevo precedente, y los exhortó: ¡hermano! ¡Créeme! ¡Esta Iglesia ha de crecer aún más y se va a multiplicar conforme a las promesas que Dios ha dado! Le entristeció que todavía hay muchas almas que gimen en el mundo, y les preguntó a los hermanos, ¿quieres unirte a mi batalla espiritual?

Los santos de la Colonia Arcoiris respondieron felices, de inmediato, prestos, decididos y el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García les indicó que le oraría a Dios para que si así lo hacen, si predican, si se unen, bendiga a esta Iglesia, la multiplique y la prospere.

Arcoiris también hace y hará historia, pues su determinación estaba dada desde antes de que arribara el Enviado de Dios a esta Colonia; con sus cánticos lo decían y Reynosa se encamina a mejores sitios de prosperidad y desarrollo.