Agenda Apostólica

“El amor de Dios: el sentimiento más sublime e ilimitado de Dios hacia la humanidad”: Apóstol Naasón Joaquín

By noviembre 11, 2018 noviembre 16th, 2018 No Comments

(Coordinación de Crónica Apostólica) — La Iglesia de Baja California se vistió de luz, con la gratísima presencia del Apóstol de Jesucristo a esta entidad del norte del país, en donde personalmente, y a través de los ministros que le representan, estuvo visitando iglesias de los cinco municipios del estado e invitándolas a asistir a su presentación apostólica, que se celebró la mañana del domingo 11 de noviembre.

Emotiva disertación, que con profundo discernimiento y revelación de Dios, realizó ante más de 15 mil feligreses y numerosas visitas y autoridades de los tres niveles de gobierno congregados en el BC Center de Rosarito, Baja California, adonde acudieron 39 iglesias de La luz del Mundo de todo el estado, de los municipios de Tijuana, Tecate, Ensenada, Mexicali y desde luego de Rosarito. Acudieron también los Batallones de evangelización y un gran contingente de niños y niñas que aguardaban al ilustre visitante para darle la bienvenida.

El evento esperado inició con la participación de los coros de California y Baja California, cuyos levitas espirituales estuvieron encendiendo el fuego en el alma de los asistentes interpretando cánticos de amor y adoración a Dios y a Jesucristo. Correspondió al Pastor José Hernández iniciar el culto con el espacio de consagración y a las 10:20 horas se escucharon las trompetas anunciando la llegada del Ungido de Jehová. La grey lo recibió con gran reconocimiento glorificando a Dios por tener entre ellos al Ángel del Evangelio eterno. El recinto se cimbró con la fervorosa oración de acción de gracias que tanto el Apóstol como los congregados fraternos le elevaron a Dios.

El Pastor jurisdiccional Bartolo Rojo dio la bienvenida al Embajador de Jesucristo y a los ministros que lo acompañan a esta Decimocuarta etapa de la Gira universal, los saludó a nombre del Cuerpo ministerial y de la iglesia de Baja California y en sus palabras tomó las del profeta Isaías, capítulo 52:7: “Cuán hermosos son sobre los montes, los pies de los que anuncian la paz, de los que traen nuevas de salvación”.

A su vez el Apóstol del Señor depositó en Dios la gloria y las bendiciones que le prodigaban y en gratitud exclamaba: “¡Al que está sentado en su trono, sea la gloria, la honra y la alabanza! ¡Hijos de Baja California, qué inmensa bondad!, la paz inunde vuestro corazón y vuestra vida y la de aquellos que los rodean, ¡sean bendecidos! Para tu hermano Naasón es un honor estar al frente de la iglesia y llevarte consuelo, sois el orgullo de la Elección, también vosotros sois la historia de los Apóstoles Aarón, Samuel y Naasón Joaquín…” Dijo esto porque son iglesias que conoce y anduvo entre ellas supervisado a los ministros cuando le encomendaron la jurisdicción Norte y recibió el apoyo de los hermanos, en la lucha por la preservación del Estado laico.

Expresó que no deja de alabar a Dios al ver la obra perfecta en el corazón de los hermanos de Baja California, que lo recibieron como Jerusalén recibió al Maestro y en una analogía expresó que se sintió como en la aldea de Betania, en donde puede llegar y descansar. Glorificó a Dios por la bendición que le da Dios de regalarle el corazón de sus hijos de Baja California. Muy diferente al trato que recibió el Apóstol Aarón, a quien Dios quiso probarlo en este lugar con la oposición del enemigo, porque sabía que aquí Dios le daría a su Ungido, estas almas y aquí se levantaría la Obra del Señor. Destacó que también aquí fue donde su padre, el Apóstol Samuel defendió por primera vez su ministerio en Mexicali, pero después lo llenó de triunfos en el Señor.

El Apóstol de Jesucristo dio la gloria al Altísimo, porque él llegaba ante ellos con la sagrada investidura que Dios le dio el 8 de diciembre de 2014 y la confirmó el memorable 14 de diciembre, cuando en un momento hizo la Obra perfecta en la iglesia y en el Cuerpo ministerial; a lo que agregó visiblemente emocionado: “hoy llego con un pueblo que me ha aceptado, que ha estado conmigo, hermanos de los cinco municipios de Baja California, a quienes sé que el Manto de la elección los ha tocado, ¡tú eres como Jonathan, un paje de armas para la Elección!

La iglesia recibía la distinción y se llenaba de júbilo, al igual que el Apóstol Naasón por esos triunfos en el Señor y para agradecer las bendiciones y promesas de vida eterna, que el amoroso Dios ha dado a la humanidad, los invitó a entonar el himno “Bendito sea el Rey de reyes, que con su brazo fuerte nos libró”. Al unísono con los coros, la grey desbordaba de alegría espiritual al entonar el cántico con el alma y el entendimiento requeridos para sopesar la gracia recibida, además de la bendita presencia apostólica que llegó para invitarlos a meditar en la dádiva gloriosa de la vida eterna, que Dios promete a toda la humanidad; pero que en estos tiempos de desmedida violencia en la sociedad, la gente ha perdido el rumbo y camina sin Dios, porque desconoce su amor, su promesa de vida eterna y los requisitos para alcanzarla.

El grado supremo del amor de Dios hacia la humanidad

Por ello el tema que abordó el Ángel del evangelio eterno esa mañana ante los bajacalifornianos y para la iglesia Universal que lo escuchaba por internet, e innumerables visitas, fue acerca del amor de Dios, el sentimiento más sublime e ilimitado de Dios hacia la humanidad. Premisa explicitada por Juan, capítulo 3:16, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”; suprema esperanza perfectamente arraigada en la feligresía, a quien llevó el mensaje para fortalecer su fe y para que el espíritu de los redimidos por Jesucristo, se avive con la gratitud a Dios, por su desmedido amor, mayor que el amor de una madre a su hijo, que es considerado el amor terreno más grande.

Para medir el grado de amor de Dios a la humanidad e invitar a la audiencia a valorarlo, destacó que es un sentimiento mayor que el de las madres hacia sus hijos, a quienes el Altísimo dotó de abnegación y ternura para protegerles la vida, prodigarles cuidado y atenciones maternales; lo cual la madre hace con gusto y llena de amor, salvo en los casos extremos en que la mujer pierde ese amor tan profundo que una madre siente por un hijo y prefiere extraer el fruto de aquel vientre que es parte de ella, que es su hijo…”.

Se refirió a las que sin ese sentimiento sublime interrumpen voluntariamente su embarazo o abandonan al recién nacido en lugares insalubres, en cestos llenos de basura, como se sabe por algunos noticieros, que se mostraron sorprendidos de que un perro al escuchar el llanto de aquel niño abandonado en un lugar baldío, comenzó a ladrar para salvarlo, ¿podrá la mujer perder este sentimiento?, -preguntó a la audiencia el Ungido de Dios y agregó: “el sentimiento más grande que conocemos en la tierra que es el amor de la madre al hijo; por ello nos dice nuestro Dios: ¡yo nunca me olvidaré de ti!”

Lamentó que se hayan dado casos en que la mujer ha perdido el sentimiento maternal, el cual puede recuperarse y como hombre de Dios, de entrañable misericordia y que trae un mensaje de perdón, se dirigió expresamente a aquellas mujeres: “Aunque seas de esa pocas mujeres que han perdido el sentimiento maternal, Dios te dice: “ Yo no me olvidaré de ti”. Aquí destacó las hermosas palabras con las que Dios expresa su amor hacia la humanidad y hacia el pueblo de Israel, lo proclama el profeta Isaías, capítulo 49:16: “ He aquí, en las palmas de las manos te tengo esculpido, delante de mí están siempre tus muros”. Bello ejemplo de cuán grande es el amor de Dios para con nosotros, superior al amor natural de una madre por su hijo.

Para desarrollar el tema que Dios le inspiró dejar en Baja California, el representante de Jesucristo exclamó: “¡Que forma de demostrarnos que su amor está siempre con nosotros, de saber que nunca seremos olvidados por él, que nunca nos abandonará en ninguna circunstancia, sea cual sea”, -reiteró el Locutor diáfano del evangelio: En la mano de Dios, somos una escultura, somos un relieve, hermano, hermana tú eres una escultura en esas palmas de sus manos bondadosas, ahí está tu figura, ahí estás esculpido hermano, Sí, aquí en sus manos sagradas Él te tiene presente en todo momento y en todo tiempo estamos en las manos de Dios.”

Dios nos esculpió en las palmas de sus manos

Explicó que esculpidos en sus manos significa que Dios en todo tiempo tiene presentes a su hijos, que independientemente del tiempo que pasen y de los sufrimientos que padezcan, los librará llevándolos a la contemplación de su poder y de su gloria y por tanto “vivimos seguros en Él, nadie nos arrebatará de su presencia, no hay forma, no hay manera, aún aquel niño que no es deseado y que está en peligro de que la madre lo aborte, Con Dios no hay forma que Él nos deseche, el nos ama, el nos esculpió en las palmas de sus manos, el siempre permanece fiel para con nosotros”.

Para anclar su propósito evangelizador, que lo apremia con el clamor de las almas que hundidas en el error doctrinal esperan ser escuchadas por Dios, -reiteró el Apóstol del Señor, que el amor de Dios es inconmensurable y ese sentimiento lleva al Todopoderoso a un grado máximo y sublime, de perfecto amor en el que, al ver sus ovejas perdidas y desorientadas, ofrece a su hijo Unigénito, a Jesucristo, para salvar a la humanidad; en cuya creación se recreó y siempre ha deseado que viva eternamente en comunión con Él. Así lo recogió de su Maestro, el Apóstol Juan, capítulo 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

Dios entregó en sacrificio a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna, lo entregó en rescate por la humanidad y reflexionando en ese acto de amor, aseguró que ninguno de los presentes serán capaces de amar a ese grado, de dar la vida de su hijo por algún homicida, por una mujer maldiciente o adúltera, por un hombre vicioso, que cayendo a la cárcel por los delitos más horribles que puedan existir, diga: “doy a mi hijo en sacrificio para que mi hijo pague por ti, para que aquellos malhechores salgan de la cárcel, ¿lo encontraremos hermano? Solamente Dios tuvo ese amor, que aún ofreció en sacrificio a su único hijo, para poder darnos está adopción, esta oportunidad de buscarle.”

Entrego a mi hijo, para que todo aquel que en él cree tenga vida eterna

De aquí derivó la pregunta obligada, que con gran justicia hizo el Apóstol de Cristo a los congregados: “Y tú hermano, y tú hermana, y tú visita que nos honras con tu presencia, ¿cuanto le amarías para corresponder a ese amor de Dios?” La iglesia sabe que haciendo lo que el Altísimo quiere, obedeciendo lo que Dios ha indicado, amándole como Él lo desea, porque los llamó para que le adoren en espíritu y en verdad y así lo asentían al escuchar al Representante de Jesucristo, expresar que tal vez algunas de las visitas piensen que no ocupan reglas ni formas para amar a Dios .

Puntualizó que no es así, Dios que es todo orden, da una orden: ” Entrego a mi hijo, para que todo aquel que en él cree tenga vida eterna. Esta indicación divina lo llevó a interrogar a la audiencia, ¿podrá el hombre amar a Dios sin creer en su hijo amado Jesucristo? enfatizó que no es posible, ni lo fue para el pueblo de Israel que había sido testigo presencial de tantas bendiciones y gozado de la protección que Dios les dispensó; mas por su dureza de corazón no obedecieron, ni pudieron sujetarse a esa regla, a ese orden de Dios; allá estaba aquel pueblo, gritando ante los jueces del mundo: “ ¡crucifícale, crucifícale!

Conmovido en el espíritu, por la ingratitud de ese pueblo, develó aquel momento, cuando El señor con dolor, con tristeza y a la vez con frustración volteaba hacia ellos y viendo su ciudad exclamaba con grande dolor: ¡Jerusalén, Jerusalén, cuántas veces quise juntaros como la gallina junta a sus polluelos y no quisisteis.” Aclaró que Dios en su amor buscó el beneficio de su pueblo, protegerlos, guiarlos y unirlos como un solo pueblo, mas ellos no quisieron. Y Dios al ver el desprecio a su hijo amado, establece una sentencia en labios del Señor: “De cierto os digo que no me volveréis a ver hasta que digáis: ¡Bendito el que vienen en el nombre del Señor!”. ¿Se olvidó de Israel?, ¿dejó de amarlos? No, pero Dios volteó su mirada a otro pueblo, a los gentiles, para quienes extendió su promesa de vida eterna, si creen en Jesucristo, acotó el Ungido de Jehová.

Aquí el Apóstol del Señor planteó otra interrogante que aclara las inquietudes de los que anhelan estar abarcados en el hueco de la mano de Dios: “¿Y qué es creer en Cristo?” La respuesta fue contundente: <Si mi amáis, dijo el señor, guardad mis mandamientos> A su vez el Representante de Cristo explicó cómo se demuestra el amor hacia Cristo y lo que se entiende por creer en Cristo; que no es nada mas confesarlo u ostentar una cruz colgada en el cuello o tenerlo colgado en un muro de la casa o de los templos, puntualizó el Apóstol: “Esas son acciones que además irritan a Dios, que enojan a nuestro Dios, porque ya no es a su hijo, sino a un pedacito de metal al que tú le quieres dar la gloria, ¡ahí no está Cristo, él no es Cristo!, aunque digan que ahí está representado “, Dios no quiere representación, Dios estableció un orden y el nos dijo: ‘Porque no visteis figura alguna cuando Dios habló ante vosotros, no hagáis imagen o figura o representación alguna de lo que está arriba en el cielo’ (V. Éxodo 24:4)

En este tenor, el Varón de Dios preguntó: “¿Qué está arriba en el cielo? Los ángeles, los astros y arcángeles… ni tampoco de lo que está en la tierra, ¿qué hay en la tierra? Animales, aves, peces y aún el mismo hombre. Por lo que enfatizó la orden de Dios, categórico: “No quiero que te hagas imagen, figura o representación de cosa alguna porque no visteis figura alguna el día que Jehová habló con vosotros”, además el hombre no puede amar a Dios si no lo hace según lo que está establecido: “Yo tengo que hablar únicamente lo que Dios ha puesto en mis labios, y su palabra es fiel y verdadera, para que entendamos cuál es su propósito y la forma en que Dios quiere que se le ame, primero, para que todo aquel que en él cree no se pierda.” Pero amarle en espíritu y en verdad, no como tú quieres, ni en el tiempo o espacio que te quede. Toda la vida tenemos que amar a Dios, con todo nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra mente así debe de ser el amor a nuestro Dios”.

Agregó el Apóstol que ciertamente Dios puso esta consigna a su Pueblo y por ende al actual Pueblo de Dios: Reconocer al que Dios había levantado para salvación. Condición que le pone al hombre, tras el dolor que le causaron Adán y Eva con su desobediencia y por el que perdieron el amor de Dios; sentimiento que les demostró al crearlos, colocarlos en un Edén, permitirles dominar sobre los animales y que el hombre fuera señor de todo; pero Dios les pone en la disyuntiva de obedecer o no y eligieron la desobediencia a su creador y hacer caso al espíritu malo que se llama Satanás, que nada les dio.

Para amar a Dios tienen que amar primero al hijo

Mas Dios, el benefactor de la humanidad, que sólo desea que le amen de corazón, pone este requisito a causa de la desobediencia, y hoy en día, -puntualizó el interlocutor diáfano-, el pecado es querer amar a Dios según nuestra mente, según nuestros requisitos, según nuestro tiempo, según nuestras formas. Dios estableció un orden: ¡para amarme a mí tienen que amar primero a mi hijo!”, a Jesucristo; lo cual significa creer en el Señor, y obedecerlo, entender sus mandamientos, practicar su doctrina. No es suficiente con decir tú cree en Cristo y eres salvo. Tampoco creer en aquellos que hacen sanidades en nombre de Dios. Así Dios nos demuestra su amor, Él ya lo demostró desde hace más de dos mil años entregando a su hijo en sacrificio y propiciación por los pecados de la humanidad.

Consolar a la iglesia y evangelizar nuevas almas para cumplimiento de la promesa de Dios

Como genuino hombre de Dios, además de fortalecer la fe y consolar a la iglesia del señor, la consigna del Apóstol Naasón es sembrar la Palabra de Dios en las visitas que acudieron a escuchar su mensaje, a quienes aseguró y lo ratificó la grey emocionada en el espíritu, que el sacrificio del Señor y la promesa de salvación abarcan a todo ser humano, a todo aquel que crea en Jesucristo, No solamente a gente que hace buenas obras, que no es adicta a las drogas, ni delincuente, ni homicida. Sin temor a ser cuestionado, puntualizó que El amor de Dios es incluso para los malhechores, si se arrepienten de hacer lo malo y sirven a Dios: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores” (V. Marcos, capítulo 2: 17).

Aseveró con toda autoridad apostólica, que cualquier persona puede gozar del amor de Dios: el adúltero, el borracho, el maldiciente, el narcotraficante, los peores hombres del mundo pueden ser dignos de este amor, si creen en Dios; pero recuerden que creer significa obedecer, hacer obras de arrepentimiento y rectificar su vida. Para ejemplo refirió el caso de Zaqueo, quien feliz de recibir en su corazón al Maestro, obra un cambio, se reconoce, ve su condición de injusto y expresa: <la mitad de los bienes doy a los pobres y si a alguno he defraudado, le devolveré cuatro veces más>, y el señor Jesucristo le dice: “¡Zaqueo hoy la salvación llegó a tu casa!”. Ya no sería ladrón, decidió ya no abusar de su prójimo, prometió dar de lo que abundaba en su corazón, y ¿que abundó en su corazón cuando Cristo le dijo hoy la salvación ha llegado a tu casa? Alegría, paz, gozo y júbilo,“ Señor, la mitad de mis bienes os doy”.

Reiteró que Zaqueo creyó y sintió en su corazón hacer las obras que a través de la enseñanza de Cristo, es necesario hacer para demostrar que Dios realmente ha hecho la obra en el corazón; por lo que aclaró que el amor de Dios no solamente se manifiesta a la gente buena como Cornelio, ni se requiere hacer buenas obras o ayudar al prójimo y al pobre y hacer oración todos los días y apartarse del mal para que Dios se apiade de ustedes, aunque sí son obras que llegan a la memoria de Dios”.

Insistió en que esta forma de doctrina, es la de la iglesia del Señor y la predica un Apóstol de Jesucristo y su enseñanza es amar a Dios y a Jesucristo, creer en él; lo cual implica recibir al enviado de Dios, como Cornelio recibió a Pedro: “Aquí hay un hombre que tiene por sobrenombre Pedro, hazlo llamar, él te dirá lo necesario que hagas: Creer en Cristo y obedecer su palabra, porque las puras obras según nuestros conceptos y según nuestras ideas no nos salvan, la única forma de lograr la vida eterna que Dios nos ofrece es creer en Jesucristo, obedecerle, practicar sus enseñanzas y evangelio.” Poder expresar abiertamente: ¡Señor, heme aquí para hacer tu santa voluntad!

Puntualizó de nuevo el Apóstol Naasón, que si alguien desea ser digno y merecedor de esa vida eterna necesita obedecer las reglas que Dios ha dado, el que ha creído de verdad, lo hará para no perder esta bendición, para no perder ser hijos de Dios: “Para no perder hermanos, la oportunidad de que Dios nos esculpa en las palmas de sus manos, además el Dios que es todo bondad, te ofrece la vida eterna.”

El amor, superior a todos los dones

Destacó que entre las virtudes, el amor ocupa un lugar preponderante, como el oro entre todos los metales, como es el sol entre todos los astros, inigualable en su resplandor el astro que Dios hizo perfecto y que resalta en medio los planetas, “así es el amor entre las virtudes, muy valioso, porque es el sentimiento que todo lo anima. Si quitáramos el amor sería lo mismo que quitar el sol al mundo, no podemos quitar ese amor de Dios que hay en la tierra, porque sería como si anduviéramos en tinieblas.”

Para ampliar su elocución dijo que tal vez los agnósticos dudan de ese don de Dios, cuando ven tanta violencia, tanta injusticia, tanta maldad y hambre en la tierra y se preguntan por qué Dios permite que ocurran tantos desastres naturales, si dice que Dios ama al mundo, por qué no les contesta el clamor, y en este tenor la respuesta del Embajador de Cristo fue contundente: “Porque el mundo no sabe amar a Dios, lo aman y procuran según sus razonamiento, unos a través de imágenes creyendo que a través de ellas Dios los va a escuchar, ¡no, Dios al único ser que puso para ir y pedirle a Él, es Jesucristo.”

No se puede llegar a Dios por medio de María

A partir de aquí, el Interlocutor diáfano del evangelio, de manera sintética exhibió los grandes errores de los dogmas marianos de la iglesia católica, porque directamente y sin tapujos dijo a la audiencia de visitantes e invitados, que esa doctrina es errónea, es mentira que se puede llegar a Dios por medio de María. les dijo que ella ciertamente fue la madre del Señor Jesucristo y se cree en ello. En la Luz del Mundo reconocen que fue una mujer santa y bienaventurada, pero ella no dio la vida por la humanidad, el sacrificio lo hizo su hijo. Tampoco es la mediadora entre Dios y los hombres, sino Jesucristo, ella duerme en el seno de Abraham descansando de sus obras y no puede interceder por nadie, ni es la madre de Dios, sino del Hijo de Dios; por tanto no se le debe rendir adoración. Supremo culto que ni el Señor promovió, antes reprendió las argucias de Satanás de querer quitarle la gloria a Dios. “Y aconteció que diciendo él estas cosas, una mujer de la multitud, levantando la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan”(v. Lucas 11:27).

Dilucidada la posible inquietud de algunos que le escuchaban, puntualizó “únicamente a Dios es la adoración, por esencia, porque nos creó, porque Él no se hizo, porque nos formó y a Jesucristo se le adora por obediencia, porque Dios así lo mandó, no hay otro ser digno de adoración”. Pidió a la iglesia presente que respondiera si creía en María y a su vez el Hombre de Dios recogió los reiterativos amén preguntando: “¿La Luz del Mundo cree en María?, ¿creen que María es la madre del Señor?, ¿creemos que María fue una mujer santa?, así es, ¿creemos que María fue una mujer bienaventurada? Así es, ¿creemos que Maria fue una mujer privilegiada al permitir Dios que en su vientre se desarrollara su propio hijo?, ¡claro que sí, creemos que María está también en el seno de Abraham juntamente con los santos esperando su recompensa? Claro que sí, hablamos a María?, No, ¿por qué hermanos? En la iglesia mayoritaria enseñan que como su madre ella los conecta a Cristo, y Cristo dice: ¡no, mi madre no es el camino hacia mí!, a vosotros os digo: ‘Yo soy la verdad, yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie va al Padre, si no es por mí’ (V. Juan 14:6), y desde luego a María no se le puede adorar, aunque sea la madre de Jesucristo”.

Aclaró que la hermana María, madre del Señor, se sujetó a su hijo y aconsejó hacer lo que él dice. Otros religiosos argumentan que cuando Dios se enoja, se puede ir a Él por medio de María. Esto es una falacia, porque Dios es todopoderoso, pero también es muy misericordioso, que sólo se enoja con sus hijos, cuando éstos le dan la espalda. Por ello el Embajador de los cielos aconsejó recuperar la comunión con Dios dejando de hacer lo malo, incluso aseguró que hay perdón de Dios hasta para los peores malhechores, para los que pudieran decir: “Yo he matado, yo he robado, yo era adúltero, hermano yo era narcotraficante, para mí ya no hay perdón. Yo te lo digo como representante de Dios en esta tierra: ¡para ti hay perdón!, ¡para ti hay misericordia, no ocupas ningún otro ser más que a Jesucristo el hijo de Dios¡ Y el primer acto de obediencia es bautizarte en el nombre de Jesucristo para perdón de tus pecados…”.

Aclaró que por muy horrendos que fuesen los pecados de algunos que lo estuviesen escuchando, al bautizarse en agua y en el nombre de Jesucristo, les serán perdonados, “porque Dios es lento para la ira y grande en misericordia y fuera de él no se necesita a nadie más, sólo obedecer el orden que él estableció: “Este es mi Hijo amado en quien tengo mi contentamiento, para que todo aquel que en el crea tenga vida eterna”.

Para los que suelen cuestionar el amor de Dios hacia la humanidad y se preguntan por qué Dios permite maldad en el mundo y no responde ante las injusticias de los hombres, el Varón de Dios aclaró que Dios no les responde porque no saben pedir o pedís mal, porque el que ama a Dios, lo conoce y lo busca en el orden que Dios ha establecido: “Todo el que busca halla, el que pide recibe, yo puedo darte testimonio de ello y puedo decir abiertamente, Dios es grande en misericordia, único en amor, Dios quiere que le sirvamos en espíritu y en amor; así lo escribe el apóstol Pablo a la iglesia de Éfeso, capítulo 2: 4”.

Por lo tanto, enfatizó con la plena autoridad del que lo envía, que Dios no ocupa de otro ser, ni de otro instrumento, ni de imágenes para dar la salvación, sólo a Jesucristo, <por su gran amor con que nos amó, aún estando nosotros muertos en pecados nos dio vida juntamente con Cristo, por gracia sois salvos > Para llegar al Señor hay que entrar por la puerta de la misericordia y hablarle con humildad: Señor, yo sé que no soy digno y no merezco, no soy digno de estar en tu pueblo, ni de que tú me abarques, pero como el hijo pródigo de la parábola que utilizó el Maestro, es necesario acercarse con corazón contrito y humillado y decirle: “ Padre no soy digno de ti ni de ser tu siervo, ni siquiera el último de ellos. Al padre le bastó que su hijo había dejado de hacer lo malo, lo abrazó e hizo fiesta ‘porque este mi hijo que era muerto hoy ha resucitado’.

El administrador de los misterios del evangelio recapituló su mensaje puntualizando que no es difícil merecer el amor de Dios y recibir sus promesas, “Dios lo que quiere es que dejes de hacer lo malo y hagas su santa y bendita voluntad…Dios que es rico en misericordia por su gran amor con que nos amó, entregó a su hijo unigénito en propiciación por los pecados de la humanidad. Así que Cada vez que tú pienses en buscar a alguien para darle la gloria, acuérdate, no puedo porque quién dio la vida por mí fue Jesucristo, quien sufrió por mí fue Jesucristo, quien vino al mundo para salvarme fue Jesucristo; pues a Cristo sea la gloria la honra y la alabanza. “

Sentenció con argumentos el Apóstol del Señor, que los que se empecinen en seguir dejando a Dios para cuando quieran y tengan su prioridad en sus intereses, negocios, riquezas y familia, no esperen que Dios se complazca con su vida; pero enfatizó que en La Luz del Mundo no se enseña a ser irresponsables con sus trabajos o familia, antes se promueve una cultura de trabajo, superación, unidad familiar y a ser respetuosos de las obligaciones con las autoridades en los deberes cívicos y cumpliendo con el mayor de los mandamientos: <Amar a Jehová nuestro Dios con toda nuestra mente, con todo nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas y sobre todas las cosas> haciendo todo lo que no estorba para cumplir con este mandamiento, puedo amar a mi familia, dedicarme a mi trabajo, tener mis empresas y mis amistades.

Como seres creados para amar y disfrutar ese sentimiento, aconsejó el Apóstol, que no derrochen el amor de Dios, ni lo menosprecien eligiendo dar el amor a objetos indignos de Él y negar al único que merece ser amado. Recordemos que la adoración es a Dios y a su hijo amado Jesucristo, porque no dio otro nombre, por el cual se puede ser salvos.

Tal vez para la susceptibilidad de algunas visitas, el mensaje apostólico fue muy sensible, porque trata de desarraigar viejas costumbres cultuales que impiden que la gente se acerque a Dios, pero oró por ellas para que Dios les permita comprender, “porque Si desatienden el consejo y deciden seguir confiando en objetos inanimados, que por naturaleza no tienen prez y gloria, no esperen que Dios les ayude o les responda, aunque tengan ojos no pueden ver, oídos, no pueden oír y aunque tengan boca no pueden hablar y aunque les dibujen pies no pueden caminar, porque son dioses muertos. Nuestro Dios es espíritu, es poderoso y benigno, misericordioso y todo el que va a Él en el orden que lo establece, a todos nos ha escuchado. Yo soy testigo de ello y tú iglesia del señor.”

“También Dios te escucha, Dios es toda grandeza y poder, no sólo es hermoso y bueno sino que están concentrados en Él la belleza y la bondad. No sólo es santo y sabio sino que es la misma santidad, él es la misma sabiduría, es un espíritu infinitamente ilustrado, pues todo lo conoce, es eterno como siempre ha sido y siempre lo será, es inmenso pues está en todos los lugares del universo. Dios posee todas las perfecciones imaginables, para que formes una idea de este ser supremo. de lo grandioso y perfecto que es nuestro Dios. ¿Qué podemos amar más nosotros en este mundo que a Dios? nosotros que tenemos ya el conocimiento de nuestro Dios, ¿Podremos amar más el poder o el mundo, Jamás.”

Pero conociendo la naturaleza humana, el Ungido de Dios dijo que tal vez haya quien sí prefiera el poder que es efímero, que se termina y que es por poco tiempo, ya que la vida del hombre son 70 años y en los más robustos 80 años, y con el deseo de persuadir con la pedagogía de Cristo, que es con promesas de amor, agregó: yo te estoy ofreciendo vivir con Cristo por toda la eternidad, ser parte de Dios…Si tú admiras a los reyes de este mundo, la fama de los artistas, a los ricos y poderosos, ten presente que eso sólo durará un poco tiempo, pues todo vuelve al polvo.

En cambió el Embajador del reino de los cielos aseguró que, “si le sirves a Dios, en el orden que él enseña, vivirás eternamente con Dios, con el Rey de reyes, el Señor de señores y el galardón de la vida eterna se obtiene por medio de aquel que nos amó; por lo que estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar de ese perfecto amor de Dios que es en Cristo Jesús nuestro Señor”.

Puntualizó que Dios a Cristo ciertamente no le quitó los golpes, no lo libró de la muerte, pero le dio algo más hermoso, le mando un ángel que lo consolara y le diera fortaleza. Por eso cuando estaba el Señor agonizante en la cruz, le clama: “¡Padre la hora ha llegado glorifícame con aquella gloria que tuve contigo, antes que el mundo fuese!, porque él ya sabía la gloria que le esperaba por haberse sometido, por haber obedecido hasta la muerte y muerte de cruz, de la que resucitó glorioso y subió al Padre; a cuyo lado está en los cielos, en dicha suprema de la que gozarán los hijos de Dios, los que hicieron su voluntad. A su vez el Siervo del Señor ofreció orar para que nada los aparte de esta fe y confianza en el amor de Dios, buscándole con humildad y ruegos.

Así que tomando el ejemplo de negación del Señor, aconsejó pedir a Dios con reverencia, jamás exigirle, porque los que conocen a Dios no le reclaman, a Dios se le pide suplicando, rogando, implorando y Dios responde conforme considere conveniente y si son fieles hasta la muerte, descansarán en los brazos del señor: “Cuando se oiga la final trompeta su alma brincará de alegría porque recibirá un cuerpo perfecto para vivir en la vida eterna…”

Como epílogo exhortó a no desmayar, “porque los hijos de Dios, a diferencia del mundo sabemos pedirle a Dios y nos escucha, aún no está la palabra en tu boca y Dios ya lo sabe todo. Aún no pedís ayuda y él ya te está protegiendo”. Aclaró que no le vemos porque es espíritu. Con nosotros no hay un Dios pintura, no hay un Dios escultura, no hay un dios de madera o de yeso. Con nosotros está el único Dios vivo, espíritu, poderoso que está sentado en los cielos.

Conmino por último a orarle a Dios para que jamás los aparte del amor de Dios, “a vivir agradecidos por todos los beneficios recibidos, por nuestra vida, por la adopción de hijos y por habernos hecho coherederos con Cristo y que lo demostremos teniendo a Dios por prioridad y esto implica que digas: primero voy a adorar a Dios y después me ocupo de lo demás”. Aseguró que el que busca el reino de Dios primero, lo demás Dios lo da por añadidura: la felicidad, salud, trabajo, riqueza, todo lo demás Dios lo va añadiendo a nuestra vida.

Enfatizó que así será si tienen a Dios en su corazón y le sirven en verdad creyendo realmente “que envió a su hijo para darte vida, que te enriquece día a día con su gracia, que te tiene preparado un reino donde nuestro Dios estará, esa es nuestra recompensa. Si no amáramos a un Dios tan bueno como el que servimos tú y yo, seríamos insensibles a ese amor de Dios. Dios nos libre, procuremos cumplir lo que plasmó Mateo, capítulo 22:33 “Jesús le dijo: amarás al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente y sobre todas las cosas”. alabarlo no sólo de labios, ni con palabras fingidas, sino de corazón aunado a la obediencia a su santa voluntad.

Al final de su disertación de más de dos horas, el Apóstol de Jesucristo insistió en que la vida del que pertenece a Cristo, debe estar entregada para Dios, a adorarle y darle gracias por todo en oración y en su santuario decir: “vengo también a pedir de tu ayuda, líbrame de todo mal, ayúdame en mi trabajo, dame salud, fortaleza e inteligencia en el nombre de tu hijo amado Jesucristo.” La iglesia asintió persuadida de la importancia de Cristo, que los hermana con el espíritu santo y faculta para hablar con Dios, bendiciones sublimes que sólo disfrutan los hijos de Dios.

Epilogo espiritual

Aconsejó a los congregados que saboreaban el consejo espiritual, que si deseaban la compañía de Dios y que el Señor camine a su lado, procuraran buscarle y servirle en el orden indicado, en donde Él se manifiesta en las casas de oración, que disfrutaran conversar con Él en oración, “cumplan sus mandamientos y entonces Dios les va a dar sus bendiciones y cumplirá sus promesas, seguirá manifestándose en nosotros y en ese amor podemos decir: ¡somos felices, no nos hace falta nada!”.

Al salir del recinto, las autoridades civiles de los municipios de Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, le entregaron La llaves de la ciudad; distinción autorizada en sesión de los Cabidos respectivos, honrando al Apóstol de Jesucristo, por su valiosa contribución en la construcción de una sociedad mejor”.