Invita el Apóstol Naasón a tener espíritu de valentía

MATAMOROS, Tam., México (Berea Internacional) — Cuando las manifestaciones de la fe de Dios, la fidelidad al Señor Jesucristo, la adhesión a la Elección de Dios, están a flor de piel; cuando son obvias y notorias, “las palabras no hacen falta” indicó el Santo Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, ante los hermanos de la Iglesia del Dios Vivo, Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, reunidos en la casa de oración de la colonia López Mateos de esta ciudad fronteriza mexicana.

El Varón de Dios denotó la obra del Eterno realizada en los corazones al ver el júbilo expresado por los hijos de Dios, quienes, ante la presencia del Ungido Santo derramaban lágrimas sinceras de amor; un grito del alma para dar bienvenida al hombre que Dios ha enviado hasta este lugar; concibiendo así una comunión entre Dios, Jesucristo, el Apóstol y la Iglesia, todo puesto por el Espíritu de Dios, porque es la misericordia de Dios la que incita al reconocimiento y al júbilo espiritual en alma agradecida para con su Creador.

Ante lo cual confirmó “Porque físicamente no nos habíamos visto, no nos conocíamos, no nos hemos tratado, [como] para decir ” y preguntó “entonces, ¿De dónde sale ese amor? ¿De dónde esta unidad? ¿De dónde sale esta fidelidad?” Y dio la respuesta: “Dios la puso en sus corazones”

También, al contemplar la bendición derramada en esta ciudad, quiso Dios inspirar a su Ungido una palabra de exhortación para la Iglesia y anunció: “el primer motivo es conocerte; el primer motivo – principal – es venir a ver tu casa de oración, pero también venir a animarte en el nombre del Señor a que sigamos en esta batalla espiritual.”

Reveló: “la tarea no ha terminado y la batalla no es humana, no es terrenal; la batalla es espiritual”. Ante la duda expresó “Dirán ustedes: <<hermano, somos poquitos; hermano, somos pequeños; hermano, tan sólo en esta colonia somos un pequeño grupito>>, pero yo recuerdo cómo la palabra de Dios nos relata aquel acontecimiento de Gedeón, cuando llegaron siendo 135 mil madianitas y querían invadir Israel, y todo Israel se puso amedrentado y empezó a tener miedo, y empezó a temblar de temor; y entonces Dios pone de su Espíritu sobre él y le dice <<¿Cuántos, cuántos hombres de batalla tienes Gedeón?>> Y hace Gedeón el llamado al ejército; a los hombres de guerra y se juntan 32 mil personas, soldados, hombres, listos para la guerra, de los cuales ya estaban muchos de ellos amedrentados. De aquellos 32 mil que no eran los suficientes para hacer frente a aquellos 135 mil madianitas, dice porque los superaban al cuatro tantos por uno.”

Después de lo cual, invitó a los hermanos a seguir con ánimo valeroso y sin temor, en la batalla espiritual contra las huéstes del príncipe de este siglo y enemigo de Dios, a fin de que las almas tengan la oportunidad de escuchar acerca del mensaje de salvación por medio del testimonio de cada uno de los miembros de la Iglesia del Señor.

De esta manera, miles y miles se unen a cada día en el nombre de Señor Jesucristo a los ejércitos espirituales para conquistar almas para Cristo y redención para vida eterna.