“La Batalla no ha acabado”: Apostol Naason Joaquin a los hermanos de Sánchez Taboada

(Coordinación de Crónica Apostólica). El domingo 11 de noviembre durante el servicio de alabanzas, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, se presentó en la congregación de la colonia Sánchez Taboada en el municipio de Tijuana, iglesia que coparticipó con el hermano Naasón cuando venía a realizar los trabajos jurisdiccionales a esta ciudad fronteriza y de la que el hoy el apóstol guarda muy gratos recuerdos. Lo recibió el ministro José Luis López, responsable de esta iglesia.

El servicio de esa tarde fue presidido por el ministro Benjamín Valverde y la exposición doctrinal correspondió al Pastor Benjamín Joaquín. Los cánticos espirituales fueron entonados por algunos ministros y su respectiva esposa, que acompañan al Siervo de Dios en esta etapa de su gira, quienes inspirados por el tema de la presentación apostólica, coincidieron entonando alabanzas a Dios, en un repertorio que bien pudo titularse: El amor de Dios.

A las 19:47 horas, el Apóstol del Señor, que ya se encontraba en la Casa pastoral, hizo su entrada al templo que resultó insuficiente para el número de asistentes de esa tarde; ya que se encontraba pletórico de hermanos, visitantes e invitados, mientras que decenas de hermanos rodearon prácticamente el inmueble para ver y oír al Mensajero de Dios.

Tras el saludo apostólico, que encendió el fuego espiritual en los fieles, el Siervo de Dios manifestó el júbilo que experimenta al contemplar sus rostros y recordar, no sólo su tiempo de trabajo como Pastor jurisdiccional, sino también el comienzo hermoso de la Obra de Dios en ese lugar, cuando satanás quiso impedir el inicio y florecimiento de la iglesia de Dios, pero que ahora la iglesia La Luz del Mundo se encuentra establecida en casi cincuenta congregaciones donde se alaba y bendice a Dios.

Al ver la expansión que Dios ha dado a su Iglesia y su desarrollo en esta región fronteriza, expresó que : “por eso tenía deseos de venir, de estar con vosotros y contemplar lo que Dios ha multiplicado” –dijo, al recordar que en este ciudad hace 53 años, ante la visita del hermano Aarón, los evangélicos, usados por satanás emprendieron una campaña de desprestigio contra el Siervo de Dios, arrojando boletines desde una avioneta, con el fin de advertir a toda la ciudadanía, que no escuchara la predicación del que calificaron de falso Profeta, pero ahora, esa predicación de vida ha permitido que haya una hermosa obra de Dios establecida aquí. “Por eso hoy vengo a decirles hermanos de Sánchez Taboada, que la batalla no ha terminado, la batalla continúa” –expresó el Siervo de Dios, al conjunto de fieles inflamados de valor, pues conocen muy bien al hombre, que ahora como Apóstol de Cristo, les hablaba en su nombre

Continuó recordando que, en todo el trabajo que realizó en ese lugar, como Pastor jurisdiccional, ellos lo apoyaron decididamente; pero ahora tiene una encomienda de Dios, multiplicar la grey y para ello: “yo te pregunto una vez más: ¿estás conmigo en esta batalla?” La respuesta afirmativa de todos los congregados, en reiterados amén, estremeció la Casa de oración de la referida colonia, “entonces –puntualizó el Apóstol: seguiremos predicando, inundando y llenando toda esta ciudad y este Estado, de la palabra de Dios; Aunque la iglesia de este lugar es numerosa y yo vi en el auditorio miles y miles de redimidos y otros miles de vistas, no somos todos, yo sé que Dios tiene aquí un grande pueblo…”.

Conforme a la promesa que Dios le hizo, los instó a llevar este evangelio a las miles y miles de almas que se han de convertir al camino de Dios y en ese pensamiento, dobló sus rodillas junto con todos sus hijos amados de esta entrañable colonia y en una ferviente oración sellaron un pacto con Dios, para que todas las promesas que el Altísimo hizo a Naasón Joaquín tengan fiel cumplimiento en este lugar.

Al término de la oración, los hermanos comenzaron a entonar un himno de bienvenida en el que expresaban: “Lo que era un sueño, hoy se hace realidad”. En ese momento, un grupo de niños comenzaron a desfilar por los pasillos del templo, con carteles alusivos al amor y reconocimiento a la Elección de Dios en el Apóstol, llenándolo de ternura espiritual hasta las lágrimas, al escucharles cantar: “Bienvenido oh Naasón, el manto de su elección nos ha cubierto, su presencia fortalece nuestro ser…” las palabras de cada estrofa fueron correspondidas justamente con las del Apóstol: “Dios les pague, y que sus palabras sean reforzadas con sus hechos y un día no muy lejano yo volveré a este lugar para ver el cumplimiento de las promesas de Dios y juntos pagaremos voto a Jehová”.

La iglesia encendida en fervor espiritual, clamaba a gran voz, aleluyas y glorias a Cristo, cuando el Siervo de Dios se despidía de ellos, llevó sus manos a sus labios otorgándoles un beso santo, un ósculo de amor y un abrazo que los llenó de bendición antes de salir de ese lugar.