Agenda Apostólica

En Margarita Morán celebra el Enviado de Dios expansión del Evangelio Eterno; Tijuana, dichosa

Tijuana, BC. MÉXICO. A 17 de abril del 2019. (Berea Internacional). Tijuana está de gran fiesta. Hoy esta urbe es el gozo de toda la tierra y es que el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García visita a los hermanos que se congregan hasta lo último de esta frontera, como es el caso de los hermanos de la colonia Margarita Morán. Con ellos, el Embajador del Reino de los Cielos externó ante el Señor, la alegría de su corazón por contemplar cómo se ha expandido por esta metrópoli la obra de Dios.

También se dieron cita para dar hermosa bienvenida al Ángel del Evangelio Eterno, los hermanos que se congregan en las colonias Las Torres, El Altiplano, y del Ejido Matamoros.

Ha sido una hermosamente larga jornada de trabajo apostólico, que ya recorrió modernas avenidas, magníficas calles, pero también ha estado hasta el extremo de esta frontera, lo último de Tijuana, porque del otro lado es Estados Unidos de América.

Y acá, en donde los vecinos aún no gozan de todos los servicios, y los accesos no son fáciles, hasta acá llegó la gran bendición que deja la presencia del Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín.

A estos santos, el Mensajero del Cordero de Dios les dijo que ellos son parte de la promesa que Dios le hizo en su llamamiento.

Les recordó que en esta Nueva Era somos partícipes de esa bendición de la Restauración, que inició el 6 de abril de 1926, cuando Dios quiso que su Iglesia resurgiera.

Les citó el ejemplo que para nosotros dejó el Señor, con el testimonio de Israel para que aprendiéramos a vivir en piedad. Ellos se enfrentaron a la ira de Faraón, pero como eran el pueblo de Dios, el que Dios había amado, les fueron abiertos los mares para que pasaran por ellos.

Y el Mediador de las bendiciones de Jesucristo, recordó que nosotros éramos hombres sin fe, algunos, que se arrodillaban ante imágenes que no tienen ni poder ni vida, y de ese sitio fuimos apartados.
Los hermanos glorificaron al unísono a Dios, y acordaron unirse a la batalla apostólica para llevar hasta los confines de la tierra, este santo Evangelio.

Finalmente, el Gran Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín, señaló a los hermanos que como Israel vio grandes prodigios, ellos estaban viendo grandes manifestaciones a través de La Elección que Dios ha establecido en este tiempo.

Y les precisó que ve cumplidas las promesas de Dios, pero estas siguen en pie, y son de crecimiento y abundancia.