Ministros reciben consejo apostólico en Ciudad Juárez, Chihuahua

“Las victorias en las dificultades y retos que enfrentamos en este estado, fueron para demostrarle al mundo, que Dios está con nosotros”.

(Coordinación de Crónica Apostólica) — Esta mañana el Apóstol de Jesucristo se reunió con los ministros que le acompañan en la decimocuarta etapa de su Gira Universal , en su primera visita a la Iglesia del estado de Chihuahua, una entidad de entrañable recuerdo para él, porque ahí le tocó la bendición de representar ante los medios de comunicación, al Apóstol Samuel Joaquín, cuando aún era pastor Director de la Jurisdicción Norte y le correspondía trabajar con las Iglesias de esta capital fronteriza, en la batalla que libraron con debates que se transmitieron en la radio y se difundieron en la televisión y la prensa. Pelea que asumió para defender las libertades de la Iglesia y la preservación del Estado laico; pero ahora que el Señor le encomendó el sagrado ministerio del apostolado llegó con mayor gloria, la que Cristo da a sus mensajeros, con la gran responsabilidad de guiar a los hijos de Dios, en su camino a la vida eterna.

La reunión tuvo lugar en la Iglesia de Ciudad Juárez, colonia Mariano Escobedo, en donde con gran alegría lo recibió el ministro Margarito Iyescas Gómez . Ahí se le ofreció un desayuno que compartió con su esposa, la hermana Alma Zamora y los Pastores Benjamín Chávez Joaquín, Juan Carranza, Samuel Díaz, Arístides Navarro, Campo Elías, Julián Acevedo, Rafael Pérez, Isaías Carreón y Sergio Martínez, ministros a los que les preguntó acerca de la iglesia que pastorean, les dio algunas instrucciones para fortalecer el crecimiento de la grey que atienden y les aconsejó construir casas de oración más amplias o extender las tiendas a otros predios y colonias, además de exhortarlos a desarrollar su trabajo pastoral con amor y solicitud, con el propósito de engrandecer al pueblo de Dios: “Ustedes con su talento y capacidades deben proveer los elementos necesarios para que las iglesias se organicen y emprendan las acciones que se requieran para construir casas de oración más grandes, para gloria de Dios y confort de la iglesia…”.

Expresó que se sentía feliz al ver la prosperidad y alegría espiritual de las iglesias que visita en las giras, que parecía que estaban en Hermosa Provincia; lo cual así era, porque “no es el lugar, sino la Elección y presencia del que trae la bendición, cuya fe los hermanos, aunque no se conozcan personalmente disfrutan la fraternidad en estas visitas.” Condición espiritual que él percibe en los lugares en los que se reúnen varias iglesias para recibirle, en estas visitas en las que dijo: “se sienten como si estuvieran de fiesta; regocijo que manifiestan por el cariño y reconocimiento a quien yo represento…”

Recordó que este halo de gloria que le da Dios y las atenciones que le prodiga la iglesia, “son bendiciones que no siempre ha disfrutado su Hermano, porque también conocí las dificultades de la predicación siendo Obrero en Guadalajara y en España, incluso estuve en peligro de muerte, cuando siendo Pastor Jurisdiccional, los Jerarcas de la iglesia mayoritaria me amenazaron para que no llevara a cabo la defensa del estado laico…”.

Proyecto que con la ayuda de Dios, de la iglesia, de los profesionistas, académicos e intelectuales y hasta políticos de estas regiones desarrolló con éxito ante los medios. Reconoció que en esta batalla siempre fue ayudado por el Señor, logrando obtener hasta el apoyo de los pastores evangélicos, personas que no se convirtieron, ni se unieron a nosotros en lo religioso; pero tuvieron el buen testimonio de los ministros, conocieron la excelente organización que hay en la Iglesia La Luz del Mundo y se sorprendieron de cómo en su administración, los pastores se mueven a la voz de un hombre, la del Apóstol de Jesucristo; bendición que ellos no tienen, porque en sus congregaciones están desvinculados entre sí y cada uno se gobierna como quiera.”

Entre sus comentarios destacó el Apóstol que las dificultades que enfrentó entonces, fueron retos que Dios permitió para que al vencerlos vieran la gloria de Dios y que el Señor está con su Iglesia. De esta pelea por las libertades, también reconoció el apoyo de un ex obispo presidente de la iglesia apostólica, “quien sin ser de la iglesia, tuvo la disposición de ponerse a las órdenes de su hermano Naasón e impedir que el evento fuera bendecido por el Obispo, incluso al abrir el evento aceptó aclarar que se trataba de una reunión organizada por la Iglesia La Luz del Mundo.”

Asimismo valoró el apoyo de algunas personalidades de la política que también defendieron los principio juaristas, además de intelectuales liberales y algunos rectores de las universidades que estuvieron presentes y apoyaron los debates que se transmitieron por una radiodifusora, que se interesó por el tema y les dio el espacio logrando la mayor audiencia en su historia, no obstante que los enemigos de las libertades trataron de impedir que se transmitiera.

 

Que el mundo sepa que Dios está con su Iglesia.

Como Hombre de Dios, ciertamente reconoció el apoyo humano de aquellos años, de pastores como Efraín Alvarado, Juan Carranza y Rogelio Rojas, entre otros que estuvieron apoyándole con la iglesia y los profesionistas; pero le dio la Gloria al Altísimo, quien le guardó de las amenazas y lo sacó adelante en este trabajo, cuyos esfuerzos, pensó que su padre no los reconocía, porque no había acudido a ningún evento de esta naturaleza. Sin embargo, más tarde el Siervo de Dios Samuel se sintió satisfecho al ver los resultados del empeño de su hijo. “¡Cómo no agradecerle a Dios!, si permite los retos para que al enfrentarlos veamos los prodigios que el Señor sabe hacer para que el mundo sepa que está de nuestro lado.”

 

En toda empresa está la mano del Señor

De esta batalla, por la libertad religiosa y no a la tolerancia, en la que incluso pudo hacer un reto público al Obispo, para exponer los puntos de vista , (reto que por cierto el Jerarca no asumió), recordó a los ministros de la Iglesia del Señor que estuvieron apoyándole, lo que se logró y otros hechos relevantes que lo enorgullecen, de su trabajo en la administración del Apóstol Samuel: “victorias de las que doy testimonio y puedo decir que en todo estuvo la mano del Señor y se debe difundir ese logro, para que el mundo sepa que Dios está con su Iglesia.

 

Como humanos necesitamos que reconozcan nuestro trabajo

La alusión a este hecho de su trabajo pastoral, le instó a puntualizar que en su momento hubo éxito, pero no el reconocimiento personal de su padre a su trabajo y que este sentimiento filial de la carne le causó desánimo; tristeza que cambió cuando su padre le expresó el orgullo que sentía, por lo que había logrado en defensa de las libertades de la iglesia. Este comentario personal le sirvió para aconsejar a los Pastores que lo escuchaban, conminándolos a reconocer públicamente el trabajo de los ministros a su cargo y en este tenor aconsejó: “Tomen en cuenta su trabajo y desempeño, para ello pueden evaluarlos, agradecerles su amor por las almas, hacerlo con un saludo, una palmada, un Dios les pague, incluso con un reconocimiento público a aquellos ministros que hayan tenido más bautismos en un año. Oren por ellos para que Dios les siga prosperando y dando más libertad, porque como carne que somos, el reconocimiento público a nuestro trabajo es un bálsamo que nos sirve para mejorar y para no desanimarnos en los tiempos difíciles, además del pago valioso que el Señor dará a los que trabajan en su viña…” Exhortó a ser como el padre que a todos los hijos quiere, pero demuestra más cariño por el que es más solícito, por el que mejor le sirve.

 

Reconozcan el trabajo de todos los que los ayudan

Los conminó a consagrarse y a acudir a Dios en todo, e hizo alusión a la debilidad de la carne y al miedo natural al sufrimiento, que incluso sintió el Apóstol Pedro, cuando aún no tenía el Espíritu santo y hasta negó al Maestro, y cuando vio lo que le hacían, lo que también a él le podría pasar, habló con improperios para que no lo asociaran con el Señor; “pero cuando descendió a él el poder de lo alto, con un valor singular soportó golpes, lo encarcelaron y nunca más desistió, aunque le dijeron que si lo volvían a ver anunciando al tal Jesús, lo aprehenderían de nuevo… Con cuánto valor y celo protegió las ovejas del Señor, que lo doblegó y le dio templanza , porque incluso era impulsivo…”.

Respecto a las medidas eclesiásticas y determinación de enviarles a iglesias lejanas o pequeñas, les pidió que lo tomaran como una prueba de confianza que el Apóstol de Jesucristo les tiene, porque sabe que ellos sí cuidarán con sencillez y sinceridad, el rebaño que les encomiende. De hecho aclaró mesurado, que: “no enviaré Pastores jurisdiccionales a iglesias grandes o medianas, porque las desatienden con frecuencia; ya que tienen que ausentarse a supervisar iglesias y se resienten o se frena el desarrollo espiritual de la iglesia a su cargo, a cuyos hermanos deben atender mínimo una o dos veces por semana, instrúyanlos y trátenlos con amor, la iglesia es carne y si la maltratan o descuidan, los van a rechazar, en cambio es noble con sus ministros que se interesan por las almas y desde luego porque los envía un Siervo de Dios, pero más, si la saben cuidar…”

A los ministros que continuamente están reprendiendo a la iglesia, el Apóstol del Señor les aconsejó cambiar de actitud: “Ustedes tienen que aprender a tratar a la iglesia con amor, a comprenderla recordando que el Señor trae de lo peor del mundo, pero aconséjenla y oren por ella para que Dios transforme esos corazones…” Destacó que él tiene muchas esperanzas en que de los batallones se forje una nueva generación de ministros, que amen la obra, que sepan lo que cuesta un alma y que aprendan a amar a la iglesia, que los obedece aunque no saben hablar, porque van con la autoridad de un Apóstol.

Como siempre, agradecido y enamorado del Señor, el Embajador de Cristo exaltó la mano del Señor en su Ministerio, en el que le ha entregado jóvenes para la obra y brazos para realizar la encomienda; entre ellos los Pastores presentes, a quienes conminó a ser obedientes, leales a la administración apostólica, cuyo trabajo es muy valioso: “Ustedes son instrumentos que Dios usa para convertir las almas en mejores personas, observen, -agregó-, que los médicos en los hospitales, a los adictos a las drogas o a los alcohólicos, para desintoxicarlos, requieren procesos largos; pero en la iglesia en un día los sana y por la fe dicen: ¡No más! y el Señor en un momento les cambia el corazón…” Destacó que algunos de ahí los sacó el Señor y los llamó a su servicio, aunque algunos no sabían presidir oraciones, pero en la Obra se han realizado, porque a la iglesia no le interesa lo que fueron, sino la autoridad del que los envía, los hermanos los reciben porque reconocen que los envía un Siervo de Dios.

Ya para terminar la reunión, se manifestó feliz de estar en Chihuahua, de las victorias que Dios le dio en las iglesias de Monterrey. Agradeció al Ministro anfitrión, le envió un saludo a la Iglesia de M. Escobedo y aunque les mandó decir que Dios les pagara y bendijera, no pudo marcharse del lugar sin antes entrar al templo a saludar a la iglesia, que desde temprana hora se hallaba en el recinto entonando alabanzas a Dios y esperando al Ungido de Jehová.