Visita apostólica a la iglesia de Trapichillo, en Tepic

(Coordinación de Crónica Apostólica) — La iglesia de Trapichillo era hasta hace poco una pequeña obra (misión) que no contaba con un encargado local, pero que hoy se vislumbra prospera y creciente.

Procedente de Yago, ya en Tepic, el Varón de Dios en la inspiración divina, quiso visitar a sus hijos en la fe, establecidos en la colonia Trapichillo, quienes hasta hace poco eran solo una misión que no contaba con Encargado local, pero el Apóstol Naasón, les envió al hermano Neftalí Gabriel Martínez, quien obedeciendo a la voz apostólica está trabajando en este lugar para que el propósito de Dios se cumpla también aquí.

Era la 1:19 de la tarde, cuando el Varón de Dios llegó a esta pequeña iglesia, acompañado de su esposa la hermana Alma Zamora, y su madre la hermana Eva García.

Pese a ser un pequeño grupo, sabedores de la singular visita, aguardaban en el interior de la pequeña Casa de oración, esperando el momento en medio de cánticos espirituales que servían de preparación a sus corazones para el momento del arribo. Al llegar el Apóstol de Jesucristo, ingresó al Templo para dirigir también a esta pequeña comunidad, el mensaje de bendición y prosperidad que ha venid dando a iglesias grandes y pequeñas por igual, porque la promesa de Dios es para todos.

“La paz de Dios sea en vuestros corazones, ¡Qué bonito el poder contemplar a la iglesia de Trapichillo! y saber que en estos lugares donde aparentemente no pasa nada, aquí están los hijos de Dios, bendiciendo y alabando al Señor”. Al ver al pequeño grupo y algunas hermanas que lloraban desde la puerta contemplándole a él, en su ministerio, les dijo con profundo ánimo y la seguridad que Dios le ha dado: “Aquí te veo como aquel mancebo llamado David y aunque muy pequeño no tuvo temor de enfrentarse aquel gigante, así te contemplo hoy hermano del Trapichillo, como un adolescente, como un muchacho, como una doncella pequeña, pero que no tienes temor al enemigo, sino todo lo contrario, que seguirás hablando y testificando de esta hermosa fe y Dios entonces seguirá cumpliendo en ti, esas hermosas promesas” – continuó su hermosa exhortación con las siguientes palabras:

“La razón por la que vine, si, a verles; si, a contemplarles; si, a decirles que están en mi mente y en mi pensamiento, pero sobre todo, están en mi corazón, pero también he venido porque quiero que al pisar mis pies este lugar; este lugar siga siendo bendecido, siga siendo prosperado y hoy quiero doblar mis rodillas y decirle al Señor: Cumple en ellos las promesas, bendice a la Iglesia de Trapichillo, multiplícala, prospérala…” e invitó a los hermanos a orar con él en una oración que fue como un momento de solas espiritual para las almas que soñaban con ese momento y ese momento había llegado.

Al término de esa sublime plegaria, se despidió de aquellos hermanos con la siguiente encomienda para todos ellos: “Entonces tú dirás al enemigo: ´Tú vienes con espada y escudo, más yo iré a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos´ – y les interrogó: ¿Crees que nuestro Dios es poderoso? ¿Crees que nuestro Dios es grandioso? ¿Crees que nuestro Dios cumple sus promesas? – los hermanos levantaban sus manos y contestaban: Amén – Entonces te digo: Iglesia del Señor, firme y adelante huestes de la fe, sin temor alguno que Dios es con nosotros y si Dios con nosotros, ¿Quién contra nosotros?, sigamos adelante en la conquista de las almas.

Así se despidió de los hermanos invitándolos a estar con él, el próximo domingo 5 de noviembre en el auditorio Amado Nervo de esta ciudad, dónde les dijo, serían alimentados con la palabra de Dios junto a todos los santos que Dios tiene en este hermoso estado.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.

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